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El Ejecutivo había definido siete temas para cuatro semanas de sesiones extraordinarias. Ficha Limpia asoma relegada. La eliminación de las primarias no tiene los votos. Y asoma el riesgo de una embestida opositora que deje todo sin cuórum.
Desde hace una semana el Congreso puede funcionar durante el receso de verano para tratar siete temas que definió el Ejecutivo. Los dos recintos podrán sesionar hasta el 21 de febrero, pero recién este martes hubo una señal de posible arranque. El presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, se reunió con representantes de todos los bloques para encontrar una salida al rompecabezas y se quedó con un sabor agridulce. Desde entonces sabe que le esperan días vertiginosos con negociaciones hasta último momento y la oposición pisándole los talones.
Entre los 15 legisladores presentes hubo tres neuquinos que participaron del diálogo: la libertaria Nadia Márquez; el radical Pablo Cervi, considerado uno de los cinco legisladores "con peluca"; y Osvaldo Llancafilo, del MPN. El oficialismo comenzó a demostrarle a sus interlocutores que el plan de siete temas en cuatro semanas era poco real y que el foco en Diputados pasa por la eliminación o suspensión de las PASO.
A Menem la reunión le sirvió para exhibir una foto que refleje las roscas que viene tejiendo. Su objetivo: evitar que las primeras extraordinarias de Milei no queden entrampadas en la falta de acuerdos, cuórum y porotos, aun teniendo a toda la oposición cargada de críticas, con distinto tono, por la ausencia del Presupuesto 2025.
En el primer round de este martes, Martín Menem pudo jugar el 6 de febrero como la fecha elegida para llevar al recinto la eliminación de las PASO. El oficialismo no cuenta todavía con los votos suficientes, pero estrenó una táctica distinta: arriesgó fechas concretas para sesionar y se dejó correr por los aliados más fervientes que los obligaron a reconsiderar algunos titubeos. Resta saber si este nuevo método rendirá dividendos, porque varios interlocutores consideraron las fechas como una imposición de un oficialismo apurado y sin una línea de acción común, al menos con el futuro de las primarias de este año.
El cronograma se viene cocinando desde la semana pasada. Apunta a una sesión para el primer jueves de febrero, durante la semana que viene, y otra para el 11, martes siguiente. En la primera fecha buscan llegar con un dictamen para eliminar las PASO y sumar los que ya tienen dictamen: juicio en ausencia y reiterancia. Para la segunda, al menos en el borrador, quieren llegar con un dictamen de "Ficha Limpia".
En la reunión estuvieron todos los bloques, salvo el PRO. El presidente de la bancada, Cristian Ritondo, estuvo la semana pasada en Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos. También participó el radical Rodrigo De Loredo. Ahí surgió la salida de esperar una semana para reunir los votos. Ese plazo se cumplió y los respaldos siguen sin aparecer.
Igualmente, el PRO no participó de la reunión porque este miércoles habrá una reunión del Consejo Nacional del partido para definir una posición sobre el futuro de las PASO. En el partido amarillo, al igual que en la Coalición Cívica, también hay proyectos para quitarle la obligatoriedad a las primarias, y que sean como en La Pampa: simultáneas y abiertas.
El debate más tirante de las últimas horas pasa por la anulación o suspensión de las primarias. Los radicales "con peluca" están empeñados en eliminar las primarias cuando la iniciativa no tiene los votos. En su lugar, prevalece la idea de suspenderlas para estos comicios.
La opción podría contar con el apoyo de bloques que hasta ahora se oponen, como Democracia para Siempre, que reúne a las 12 bancas que se fueron del bloque de la UCR en rechazo a los correligionarios con peluca y al silencio de De Loredo. Ese espacio, que conduce el bonaerense Pablo Juliano, podría aceptar la idea de la suspensión, aunque hasta ahora se opone a un cambio del sistema electoral.
En el bloque de la UCR están los que impulsan la suspensión, pero los que quieren eliminarlas a toda costa son los radicales que apoyan al Gobierno y se reunieron con Milei a fin de año: Cervi, Mariano Campero, Martín Arjol, Luis Picat y José Tournier. Los más desconfiados creen que ese puñado está redoblando la apuesta para evitar cualquier coincidencia con un sector del peronismo que podría aceptar la suspensión.
En el bloque Encuentro Federal, que preside Miguel Pichetto, tampoco hay una posición común, pero tanto el rionegrino como el cordobés Oscar Agost Carreño objetaron el apuro de Menem y el interés de evitar los debates durante el tratamiento para evitar sesiones maratónicas. Los cuestionamientos también pasan por la urgencia. Una sesión para el jueves próximo implica la necesidad de dictaminar dentro de una semana cuando las posiciones son tan disímiles hasta ahora. Por eso Menem no quiere el debate, porque teme que se estire todo y se le caigan los planes.
Los de EF podrían negarse a dar cuórum si persiste la idea de atar todo en tiempo récord y evitar el debate de los temas. Esas 16 bancas pueden ser determinantes a la hora de dejar una eventual sesión malherida, sin cuórum o sin los votos. A ellos se pueden sumar dos grandes ausentes de las reuniones dialoguistas, como es el caso de Unión por la Patria, que tiene 98 bancas y podría incluir a los cuatro de la izquierda. Una sumatoria que incluya a la docena que conduce Juliano y a los seis de la Coalición Cívica, podría impedir que el oficialismo y el PRO, junto con aliados, pueda llegar al cuórum necesario para sesionar.
La regla no escrita, hasta ahora respetada por todas las fuerzas políticas, es no impulsar cambios en las normas electorales durante un año de elecciones. Por eso la urgencia de avanzar en extraordinarias con el futuro de las PASO, porque cuando arranque el periodo de ordinarias el 1° de marzo las chances de impulsar algun cambio perderán apoyo.
La urgencia está torciendo la voluntad del oficialismo. Habría acuerdo para aprobar una suspensión por este año. La opción de eliminarlas por completo no tiene apoyo y si el Gobierno insiste en esa línea podría encontrarse con una derrota legislativa originada por la conjunción de voluntades radicales y peronistas, algo que no sucede desde el año pasado con la aprobación de la ley de financiamiento universitario.
La complejidad del debate por las primarias le resta credibilidad a la segunda fecha que plantea el oficialismo para avanzar con Ficha Limpia. El Ejecutivo, con la firma del presidente Javier Milei, presentó un nuevo proyecto que establece el 31 de diciembre del año anterior a los comicios como un límite: si un candidato tiene una condena por cohecho en segunda instancia durante el año anterior a las elecciones, no podrá presentarse. En el peronismo advirtieron que esta nueva versión apunta directamente a evitar una posible postulación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner como candidata este año. Ahí hay otra razón de peso para que el peronismo se sume a la idea de hacer caer este período de extraordinarias si el oficialismo sigue sin ceder.
El radicalismo ya deslizó que la nueva propuesta de Ficha Limpia podría tener menos respaldo. Volverá a ser un examen para el oficialismo. En noviembre no pudo garantizar la presencia de todo su bloque en los dos intentos de tratar el dictamen de la versión anterior de Ficha Limpia. Fue cuando estallaron las sospechas de un oficialismo pactando con el kirchnerismo para construir una ultrapolarización en las elecciones de este año. Los acertijos al respecto no se han disipado y un puente alternativo puede seguir en pie si Ficha Limpia queda en la nada y crece la idea de suspender la PASO, una opción que el peronismo sigue debatiendo y que CFK buscará sintetizar con una posición partidaria dentro de poco.
El oficialismo cuenta con el PRO como aliado principal y con los bloques provinciales, entre ellos el interbloque Identidad Federal, que reune a misioneros y rionegrinos, dispuestos a acompañar la reforma electoral.
Junto a Menem estuvieron los dos vicejefes de Gabinete, José Rolandi y Lisandro Catalán. Los acompañó Gabriel Bornoroni como jefe de la bancada de LLA, secundado por Márquez como segunda autoridad del bloque.
El radicalismo estuvo representado por Cervi, Campero, Karina Banfi y Soledad Carrizo. La Coalición Cívica contó con Maximiliano Ferraro y Oscar Zago estuvo por el Movimiento de Integración y Desarrollo. Daniel Vancsik fue por el Frente de la Concordia Misionero y Carlos Fernández por Innovación Federal. Llancafilo por el MPN y Agustín Fernández hablo por el bloque Independencia que reune a los tres diputados tucumanos que se separaron de UxP por decisión del gobernador Osvaldo Jaldo. Además estuvieron los espacios Producción y Trabajo de San Juan, con Nancy Picón, CREO de Tucumán, con Paula Omodeo, Por Santa Cruz con José Garrido y Las Fuerzas del Cielo, que tiene a Lourdes Arrieta como unica integrante.