Venta de bebés: piden elevar a juicio a una obstetra acusada de falsificar identidades de dos niñas

Olga Artale de Silva, está acusada de firmar certificados de nacimiento falsos. Dos mujeres descubrieron que no eran hijas biológicas de quienes las criaron.

Piden elevar a juicio a una obstetra acusada de falsificar identidades de dos niñas

Una médica obstetra de 87 años quedó más cerca del juicio oral en una causa por presunta falsificación de identidades en Rosario. La fiscalía federal solicitó elevar a juicio el expediente contra Olga Concepción Artale de Silva, acusada de firmar certificados de nacimiento con información falsa que permitió inscribir a dos niñas como hijas biológicas de familias que no eran las suyas.

El requerimiento fue presentado por la fiscal federal Soledad García, el fiscal coadyuvante Andrés Montefeltro y la abogada querellante Julia Giordano. La solicitud llegó después de que quedara firme el procesamiento sin prisión preventiva dictado el 3 de agosto pasado por el juez federal Carlos Vera Barros.

La obstetra está acusada de supresión y alteración del estado civil de menores de 10 años y falsedad ideológica de instrumento público. La investigación comenzó a partir de las denuncias de Ana Carolina Alzugaray, en 2022, y Romina Elisabet Lobos, en 2023. Ambas descubrieron que no tenían un vínculo biológico con las personas que figuraban como sus padres.

Dos mujeres descubrieron que sus partidas de nacimiento no reflejaban su origen

Alzugaray creció en Maciel, una localidad de Santa Fe, junto a Clorinda Carolina Ceresole y José Manuel Alzugaray. Desde chica sabía que no había nacido de ellos, pero su partida de nacimiento consignaba que había nacido el 11 de junio de 1981 como hija biológica del matrimonio.

Según relató, su padre de crianza le contó que el contacto para su entrega se había realizado a través de una hermana de la médica, conocida de Ceresole. También le dijo que la habían llevado a una vivienda ubicada en calle Richieri al 2000, en Rosario.

Con el paso de los años, Alzugaray intentó comunicarse en varias oportunidades con la obstetra para conocer la identidad de su madre biológica. Sin embargo, Artale de Silva le respondió que no recordaba lo ocurrido y le pidió que no volviera a contactarla.

Durante casi tres décadas de búsqueda, Alzugaray conoció a Romina Lobos, quien también había descubierto en la adultez que no era hija biológica de Esther Candusso y José Francisco Lobos. En su partida de nacimiento, la misma médica había certificado un nacimiento ocurrido el 5 de agosto de 1982 con una filiación que no correspondía a su origen biológico.

Qué determinó la investigación judicial

De acuerdo con la acusación, en ambos casos Artale de Silva entregó a las familias certificados de nacido vivo con su firma. Esos documentos permitieron inscribir a las niñas en el Registro Civil como hijas biológicas de quienes las criaron.

Las pruebas genéticas fueron tomadas por el Cuerpo Médico Legal de Santa Fe y el Equipo Argentino de Antropología Forense, y analizadas por el Banco Nacional de Datos Genéticos. Los resultados descartaron vínculos biológicos entre las dos mujeres y las personas que figuraban como sus padres.

La obstetra fue citada a indagatoria en mayo de 2025, pero se negó a declarar. En esa instancia argumentó que sufría “olvidos involuntarios” y un déficit cognitivo que atribuyó a un antiguo accidente laboral y a un golpe reciente.

Un primer informe del Gabinete Interdisciplinario de los tribunales federales concluyó que no estaba en condiciones de comprender el proceso judicial. La querella cuestionó el resultado porque no precisaba si el deterioro era transitorio o permanente.

En marzo de 2026, un segundo examen determinó que presentaba un deterioro cognitivo leve y que podía afrontar la causa. El 2 de julio declaró por el caso de Alzugaray y, un mes después, el juez Vera Barros dictó su procesamiento.

En su resolución, el magistrado sostuvo que los hechos investigados no constituían un simple error administrativo. Según el fallo, la médica habría utilizado de manera consciente un documento público para dar apariencia legal a una filiación falsa, con consecuencias permanentes sobre la identidad de las víctimas.

La fiscalía busca a las madres biológicas

La fiscalía federal solicitó colaboración para localizar a las madres biológicas de las dos mujeres. En particular, convocó a quienes hayan dado a luz cerca del 11 de junio de 1981 o del 5 de agosto de 1982 y puedan aportar información relevante.

Quienes tengan datos pueden comunicarse al teléfono 341-2859127 o escribir al correo electrónico atencionvictimas-ros@mpf.gov.ar.

La fiscalía aclaró que esta investigación no tiene relación directa con la causa contra Dolly Viale de Garrido, otra obstetra de 88 años que trabajó en el Hospital Roque Sáenz Peña y está imputada por la presunta entrega de bebés a cambio de dinero entre 1968 y 1980. Sin embargo, ambos expedientes presentan una coincidencia: la sospecha de que certificados firmados por profesionales de la salud permitieron registrar identidades que no correspondían al origen biológico de los niños.

Te puede interesar