Los ladrones revisaron toda la propiedad y la Policía desplegó un operativo para encontrarlos.
Una entradera de extrema violencia ocurrió cuando un grupo de delincuentes armados irrumpieron en una vivienda, redujeron a cinco integrantes de una familia y comenzó a exigirles dinero en efectivo. En el interior de la propiedad había cuatro adultos y un menor.
Los ladrones los amenazaron, les ataron las manos y recorrieron las habitaciones mientras buscaban objetos de valor. Uno de los hombres recibió un fuerte golpe en la cabeza.
El asalto ocurrió alrededor de las 17 horas en una vivienda rural de General Lagos, en una zona ubicada a unos 25 kilómetros al sur de Rosario. Los atacantes escaparon antes de que llegue la Policía y hasta el momento permanecen prófugos.
Los delincuentes habrían llegado hasta el establecimiento rural en una camioneta Renault Duster Oroch. La cantidad exacta de integrantes del grupo no fue informada, aunque las víctimas señalaron que eran varios y que tenían armas de fuego.
Una vez que ingresaron a la casa, maniataron a toda la familia y exigieron la entrega de dinero. La secuencia se volvió todavía más violenta cuando uno de los adultos recibió un presunto culatazo en la cabeza.
El golpe le provocó una herida que requirió asistencia médica. Los demás integrantes de la familia no sufrieron lesiones físicas, aunque quedaron en shock por las amenazas y el tiempo que permanecieron reducidos.
Después de revisar distintos sectores de la propiedad, los asaltantes abandonaron la búsqueda de efectivo. Finalmente escaparon con un televisor y dos bicicletas, un botín mucho menor al que aparentemente esperaban encontrar.
La familia pudo pedir ayuda una vez que los delincuentes se alejaron. Personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias llegó hasta la vivienda y atendió al hombre herido, que fue estabilizado en el lugar.
La descripción de la camioneta bordó se convirtió en uno de los principales datos de la investigación. La Policía dio aviso a dependencias cercanas y también hizo tareas de rastrillaje para intentar encontrar el vehículo.
La ubicación de la vivienda dificulta la investigación. Los caminos rurales ofrecen distintas salidas hacia rutas y localidades de la región, por lo que los delincuentes pudieron alejarse rápidamente antes de que comenzara el operativo. Hasta el momento no se informaron detenciones ni se recuperaron los objetos robados.
La causa quedó en manos de la Fiscalía, que deberá analizar las pruebas reunidas y definir las próximas medidas.
La región ya había registrado meses atrás una entradera de características similares. En abril, seis hombres armados ingresaron durante la madrugada a una casa del barrio cerrado Campiña Elisa, en Las Parejas, y mantuvieron reducida a una familia durante más de una hora y media.
Los asaltantes entraron por la parte trasera del predio, cortaron los cables de electricidad y arrojaron una garrafa contra un ventanal para romperlo. Dentro de la vivienda se encontraban un matrimonio y su hijo de 18 años. Con los rostros cubiertos y guantes de látex, los ladrones recorrieron la casa sin apuro. Escaparon con una Volkswagen Amarok, cerca de dos millones de pesos, tres celulares, monitores de computadora y otros objetos.
La investigación por aquel episodio quedó a cargo de la Policía de Investigaciones y de la Fiscalía de Cañada de Gómez. En General Lagos, la búsqueda se concentra ahora en la camioneta señalada por la familia y en cualquier registro que permita identificar al grupo que atacó a la familia.