Una teoría se instaló en el país sobre por qué se vienen registrando hace tantas semanas días grises casi sin sol. La explicación científica.
Varias regiones del país vienen atravesadas por una gran cantidad de días nublados y con lluvias. El cielo gris y la falta de sol fueron una constante que aún continúa en varias zonas. Incluso la ciudad de Neuquén atravesó una de las rachas de lluvia más larga de los últimos años.
Ante este panorama que se extiende, distintas versiones comenzaron a circular y que vinculaban estos días a la geoingeniería y los "chemtrails", aunque hay una explicación científica detrás.
Cientos de publicaciones en redes sociales y teorías conspirativas comenzaron a circular sobre una posible"manipulación climática". Aún así, los expertos aclararon que no existe ninguna evidencia científica que respalde estos dichos.
Algunas publicaciones vinculan la ingeniería climática y las condiciones meteorológicas de los últimos días con los denominados "chemtrails", una teoría conspirativa que sostiene que los aviones liberarían sustancias químicas con el objetivo de afectar a la población.
Sin embargo, esta afirmación es falsa. Las supuestas "nubes químicas" son, en realidad, estelas de condensación que se forman detrás de los aviones cuando atraviesan zonas de la atmósfera con determinadas condiciones de temperatura y humedad.
Recientemente, distintas publicaciones - que se replicaban en las redes sociales -acusaban al Gobierno Nacional de utilizar geoingeniería para "tapar el sol" y evitar una movilización por la ley de extranjerización de tierras.
Además, han circulado contenidos que afirmaban que la nieve es "nucleada artificialmente" por "geoingenieros" para "confundir a las poblaciones respecto de la verdadera gravedad del colapso climático".
Según publica Chequeado, los defensores de esta teoría aseguran que las estelas que dejan a su paso los aviones son en realidad sustancias químicas que se dispersan con la intención de hacer enfermar a la población, para un supuesto “control mental, modificar el clima o afectar las cosechas”.
La palabra chemtrail es una contracción de los términos chemical trails o estelas químicas y se utiliza como oposición a contrails o condensation trails (estelas de condensación), que son las que con frecuencia dejan los aviones al expulsar vapor de agua como parte de su funcionamiento.
Para sustentar esta teoría se utilizan cientos de imágenes de las estelas dejadas por los aviones como supuesta prueba de las sustancias químicas, pero que no son válidas.
Los defensores de la teoría de los chemtrails suelen mostrar videos y fotos de estelas en el cielo como su principal prueba pero, de nuevo, esto no es válido como evidencia de nada. Pero la comunidad científica ya afirmó que no existe ninguna evidencia científica.
Un estudio publicado en 2016 por la Carnegie Institution for Science, la Universidad de California Irvine y la organización sin fines de lucro Near Zero, los principales expertos en ciencia atmosférica concluyeron que los “chemtrails” no son reales.
Natalia Tonti, secretaria del Centro Argentino de Meteorólogos (CAM), reveló en diálogo con Agencia de Noticias Científicas, que es el fenómeno climático "El Niño", que estamos atravesando hace algunos meses,lo que ha generado más lluvias y nubosidad en gran parte del país, sin dar casi paso a los días de sol.
"Es un fenómeno que se da en función de la temperatura del Océano Pacífico central. Cuando la temperatura del Océano en esa zona es mayor de lo normal, se dice que estamos en la fase 'Niño', cuando es menor, estamos en la fase 'Niña', y cuando estamos dentro de los parámetros normales, se lo denomina fase neutra", explicó.
Según publicó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las nubes fueron protagonistas en todo el país durante el mes de julio. Hubo ciudades de la región central con más de 20 días de cielo cubierto. "Diferentes pasajes de bajas presiones y frentes fríos provocaron varios días con cielo cubierto", indicaron.
A su vez, la meteoróloga de Meteored, Cindy Fernández, explicó a Chequeado que "El Niño" favorece el ingreso de humedad y sistemas de baja presión al centro de Argentina: "El Niño favorece que todos los sistemas de baja presión, de mal tiempo, y los ríos atmosféricos avancen por esa zona, inyectando mucha más humedad y perturbaciones a la franja central de Argentina", señaló.
Durante el invierno 2026, el fenómeno de El Niño se desarrolló con una probabilidad del 90% según el Pronóstico Climático Trimestral del SMN para el período junio-julio-agosto.
Para los próximos meses, el Servicio Meteorológico advirtió que se proyecta que El Niño se intensifique. "Se esperan más precipitaciones, lo que puede provocar más caudal en ríos, tierras más saturadas, probables anegamientos y elevación de las napas.
Ante eso, se empieza a generar un estrés hídrico que con una tormenta fuerte puede provocar alguna inundación", aseveró el meteorólogo Juan Augusto Díaz a la Agencia de Noticias Científicas.