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Para Viñas, fue una "Terrible" injusticia

Tanto el público como la prensa mendocina vieron ganadora a la neuquina Betiana Viñas ante la panameña Migdalia Asprilla, pero el jurado vio otra pelea y decretó un empate.

Eso la privó de obtener el título supergallo del Consejo Mundial de Boxeo vacante.
 
Neuquén >
Con bronca y ganas de abandonar el boxeo. Así terminó la neuquina Betiana Viñas el jueves cuando los jurados fallaron empate en el combate que se celebró en el Polideportivo Carlos Polimeni de Las Heras, Mendoza, ante la panameña Migdalia Asprilla y que la privaron  de su sueño de conquistar, a los 26 años, el primer título de su carrera.
Con 48 horas de reposo y más calma, comentó que ya dejó de lado esa reacción inicial porque el orgullo puede más y seguirá luchando por una chance, porque “creo que estoy peleando bien y me merezco una oportunidad”, comentó con la mente más clara y de regreso a la región para visitar a su familia.
Betiana (5-3-3), apodada la Terrible, está radicada en Mendoza desde hace tres años y entrena con el equipo del ex campeón mundial pluma Pablo Chacón, precisamente el organizador de la velada del jueves en la que estaba en juego el título vacante supergallo del Consejo Mundial de Boxeo, que debido a la igualdad continuará, por ahora, sin dueño.
Justamente esta es la bronca de la pugilista nacida en Río Negro, pero radicada luego en Centenario desde donde inicio su carrera boxística.
 “Es que estaba claro, menos para los jueces, que yo había sido la ganadora de la pelea. Tanto la gente como los periodistas consideraron injusto el fallo”. El Diario Uno, en su edición de ayer, reflejó esta injusticia al decir que “los jueces tarjetearon una empate de otra pelea”.
“El empate decretado por el mendocino Sergio Carreño (95-95) y el porteño Néstor Burgos (97-97), que no estuvieron a tono con el entrerriano Luis Doffi (97-94, para la local), despojaron de una victoria justa a Betiana Viñas sobre la panameña Migdalia Asprilla (9-1-2, 8KO), una boxeadora que tenía antecedentes de noqueadora, pero que en Mendoza no mostró nada”, reflejó en su crónica el periodista Juan Ignacio Blanco.
Las lágrimas que afloraron tras el pronunciamiento del fallo tuvieron ayer una reflexión más serena, aunque no menos triste de la neuquina. “Con los días me voy tranquilizando, pero la verdad, duele porque es mucho el sacrificio que uno hace y que te salgan con esto... me da mucha bronca”, dijo.
Sobre el combate, comentó que “en principio salimos tranquila, de menor a mayor. Creo que la panameña esperaba meterme una mano para noquearme pero a partir del cuarto y del quinto asalto, se empezó a notar que no tenía resto. Le entraban todas las manos. Revoleaba mucho, pero no me pegaba, sus puños chocaban con mis antebrazos. Del primero al décimo round siempre marqué una diferencia".
La neuquina no duda cuando afirma que literalmente le “roboron la pelea” y agregó: “Uno sabe cómo ha peleado e incluso en otras oportunidades que me pasó algo similar, no dije nada porque pienso tal vez desde afuera se ve otra cosa, pero esta vez no fue así".
La pelea comenzó complicada ya desde el pesaje. Es que “en principio -comentó Viñas- el combate iba a ser en categoría superpluma en la que ella tiene el título, pero al último momento dijo que quería pelear en supergallo que era la categoría con título vacante. Eso me obligó a bajar dos kilos. Como siempre me mantengo en 56 kg,  no tuve problemas en bajar y peleé con 55,300 kg. Hicieron los que quisieron. Pero al margen de eso le gané y si bien no perdí la pelea no tengo el cinturón y esa es mi bronca porque es lo que me iba a mantener. Estamos caliente más que nada con el mendocino  (se refiere a Sergio Carreño) porque no estoy pidiendo que me regalen nada, simplemente que sean justos”.
Sobre su futuro comentó: “Me prometieron revancha en Panamá, pero vamos a ver. No me convence mucho ir. Me da ganas de dejar todo, pero también sé que he hecho peleas importantes ante rivales duras y  creo voy en el buen camino. Por eso voy a seguir hasta donde aguante”.

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