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El sushi comenzó siendo una comida de elite, rara, única y, sobre todo, cara. Sin embargo, de a poco este alimento empezó a popularizarse e instalarse de formas diferentes a la original, con ingredientes novedosos y precios mucho más accesibles. Aunque todavía sigue diferenciándose de otro tipo de comidas, el sushi no es actualmente una opción lujosa ni inalcanzable.
Sin embargo, parece que gracias al cambio climático, cerca del 2050 salir a comer o pedir sushi será ridículamente caro o un producto barato pero de muy cuestionable calidad. Sin duda este será uno de los efectos menos angustiantes del cambio climático, pero es uno de los aspectos de la crisis alimenticia que puede desatarse en caso de que el planeta continúe siendo contaminado.
William Cheung, profesor asociado e investigador de la Changing Ocean Research Unit en la Universidad de Columbia Británica, analizó el número de peces y el cambio climático para un informe de 2010 que pronosticaba el futuro hasta el 2055. “Después de recopilar todos los datos, lo primero que nos llamó la atención fue que vamos a ver pescados muy diferentes en las barras de sushi en un par de décadas”, dijo al portal de noticias VICE. “Algunos de los pescados que podemos obtener fácilmente en un restaurante promedio de sushi no van a ser tan fáciles de conseguir en el futuro, ya que se convertirán en pescados premium”.
“En Hong Kong, donde crecí, comíamos todos los días pescado, pero ahora se ha convertido en una exquisitez, como la corvina amarilla, un pez que antes era uno de los más abundantes. Ahora se ha vuelto tan caro que es muy difícil de conseguir, incluso en un restaurante”, relató Cheung. Él y sus colegas del Nippon Foundation-Nereus Program crearon una guía para el mercado japonés de sushi, esencialmente para ver cuáles son los peces existentes que se pueden comprar y cuáles se pueden vender. La mayoría de los que están en el sushi son los que están en peligro: los calamares, el sábalo, el atún, las almejas arcilla, los camarones y el salmón.
De acuerdo con la EPA (la Agencia de Protección del Medio Ambiente), el aumento de temperatura y de acidez en el agua -ambos indicadores del cambio climático- van a dificultar o imposibilitar totalmente la vida en el océano. Pero no son los únicos culpables, ya que también se combinan con la sobrepesca y la destrucción del hábitat, lo que hará que los peces sean un animal escaso. Incluso algunos expertos vaticinaron que los océanos serán los protagonistas de la sexta extinción masiva. El sushi, por lo visto, tiene fecha de vencimiento.