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Oscar Parrilli, candidato a Senador por el Frente de Todos, se reunió con la conducción de la Cámara Empresarial de Industria Petrolera y Afines de Neuquén (CEIPA). El político concurrió invitado por la organización empresarial y escuchó el actual presente del sector, golpeado por la política económica nacional.
En este sentido, el ex secretario General de la presidencia durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, que se reunió con Cristian Bergese (presidente), Gonzalo Echegaray (secretario de relaciones institucionales) y los empresario Silvio Ferraciolli y Santiago Maffei, aseguró: “Vaca Muerta es lo que es gracias a la recuperación de YPF que decidió Cristina. La soberanía energética como guía de la nueva empresa del Estado, transformó el horizonte de producción para la región y nos convertimos en una de las esperanzas del planeta”.
“Sin embargo, el cambio de paradigma económico y las ataduras ideológicas de Macri y sus socios, están hipotecando el futuro energético y la gran fuente de recursos que tenemos bajo el suelo neuquino, a raíz de la exportación indiscriminada que favorece sólo a las grandes empresas”, continuó diciendo.
Los empresarios expresaron su gran preocupación por la liberación en las condiciones contractuales, que jaquea a las empresas de servicio del sector; y la ausencia de políticas oficiales que impulsen el asociativismo para proyectar su desarrollo.
“Nos gobierna un grupo de Stalinistas del neoliberalismo que no conocen otra receta que la que han puesto en marcha hasta ahora y que defienden como si fuese lo único posible. Eso es ideologizar la política económica y afecta al futuro de las empresas neuquinas. El remedio es cambiar el gobierno, para que cambie la política económica que los está destruyendo”, sostuvo Parrilli.
Por último, manifestó: “Nuestro proyecto beneficia al pueblo argentino, a las empresas locales y a las grandes operadoras, que también se beneficiaron durante los 12 años de nuestro gobierno. Con la riqueza que tenemos debajo de nuestro suelo, el poder en manos de una gran empresa del Estado como YPF y una clara conducción nacional que favorezca el desarrollo soberano, nos quedan los desafíos de industrializar en origen lo que extraemos, para no depender de las condiciones externas. Pero si no aseguramos primero un proyecto nacional, no podremos nunca garantizar el futuro del empresariado local”.