Lo descubrió la madre. Al profesor del reconocido secundario de Puerto Madryn lo allanaron y le prohibieron acercarse a la menor y al colegio.
Un docente que trabaja en la Escuela N° 750 de Puerto Madryn, un emblemático secundario de esa ciudad de Chubut, está siendo investigado por presunto grooming luego de que la madre de una alumna de 13 años descubriera una serie de mensajes de Whatsapp inapropiados en el celular de su hija y radicara la denuncia correspondiente.
El caso quedó en manos de la fiscal general María Eugenia Vottero, del Ministerio Público Fiscal de Puerto Madryn, quien impulsó medidas urgentes tanto para proteger a la adolescente como para asegurar la evidencia disponible.
Según su presentación, el imputado habría iniciado un contacto directo con la menor a través de WhatsApp, completamente por fuera del vínculo escolar. Los mensajes no tenían ninguna relación con cuestiones pedagógicas: le decía que "quería ser su poeta", que "quería ser su amor", y también que "la quería" y que "no quería estar lejos de ella".
A partir de esos elementos -según consignaron desde el Ministerio Público- el juez interviniente autorizó un allanamiento en el domicilio del acusado con el fin de secuestrar dispositivos electrónicos que pudieran resultar relevantes para la investigación. Apuntaron a teléfonos celulares, chips y otros soportes digitales de ese tipo.
También se ordenó la requisa personal del sospechoso y de quienes se encontraran en el lugar, ante la posibilidad de que ante el procedimiento, intentara ocultar o eliminar prueba.
En paralelo, se dispuso una prohibición de acercamiento que le impide al docente aproximarse a menos de 200 metros de la víctima, su grupo familiar y el establecimiento educativo. La medida fue fijada por un plazo de 30 días.
Según los indicios, la fiscalía estipula que los hechos investigados se podrían encuadrar en el delito de grooming, tipificado en el artículo 131 del Código Penal argentino. Esa figura penal contempla penas de entre 6 meses y 4 años de prisión para quien contacte a una persona menor de edad con fines sexuales a través de medios digitales.
La causa se encuentra en etapa investigativa. Está prevista la realización de pericias sobre los dispositivos secuestrados, además de otras diligencias orientadas a establecer con precisión los hechos y las responsabilidades del caso, precisaron en la página web del Ministerio Público de Puerto Madryn.
Más allá del contenido de los mensajes, la noticia resultó impactante también en Puerto Madryn porque el caso la Escuela Provincial N.° 750 "Leandro N. Alem" es una de las instituciones educativas secundarias más emblemáticas de Puerto Madryn, con más de 60 años de historia y muy reconocida por la comunidad local.
El grooming es el acoso deliberado a un niño, niña o adolescente con fines sexuales a través de medios digitales —mensajes, redes sociales, videollamadas o cualquier otra tecnología de comunicación.
El delito se configura cuando ese contacto, por su naturaleza, puede atentar contra la integridad sexual de la víctima. En algunos casos se encadena con otros delitos graves, como abuso sexual infantil, corrupción de menores o incluso trata de personas.
Aunque en este caso había un conocimiento previo de la presunta víctima, por tratarse de su profesor, la mayoría de las veces el grooming se produce por acción de personas desconocidos para el destinatario del acoso, que suele construir un vínculo de confianza con la víctima a través de la manipulación y el engaño, valiéndose de datos personales e información pública vinculado al objetivo —sus gustos, rutinas, vínculos y actividades, muchas veces mostrados en las redes—. Buscan un punto débil del que aprovecharse.
Es muy frecuente que, para acercarse, recurran a un perfil falso, simulando ser otro adolescente, y desde ese lugar logren convertirse en una suerte de confidente de la víctima. Una vez que esa relación vía digital está establecida, aparece el tema sexual en las conversaciones, y más tarde el intento de conseguir fotografías o videos íntimos. Con ese material, el acosador luego puede pasar al chantaje, con el que busca sostener o escalar el vínculo hacia una relación sexual virtual o, incluso, personal y con contacto físico.
El rol de los adultos, explican los especialistas, es fundamental para la prevención en torno a este delito. Y pasa en gran medida por el acompañamiento y la comunicación abierta con los menores.
Algunas de las medidas que recomiendan tener presentes:
Los especialistas en la prevención del grooming aclaran que es importante que siempre esté claro que el objetivo no es prohibir ni invadir la intimidad, sino acompañar con información.
En ese sentido, saber de qué se trata el grooming es el primer paso para luego transmitirles ese conocimimiento a niños, niñas y adolescentes, que así podrán reconocer una situación de riesgo y pedir ayuda a tiempo, en caso de ser contactados por un acosador.