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Su hija murió en un choque y la condena al responsable lo indignó: "La plata se la pueden meter en el c..."

Lo dijo el padre de una joven mamá que murió en Río Gallegos. El conductor, que iba borracho y drogado, recibió 5 años de prisión y pagará $123 millones de indemnización.

El dolor se transformó en furia este martes al mediodía en la Cámara Oral de Río Gallegos, en Santa Cruz. Tras conocerse la condena contra Ivar Martens, condenado a cinco años de prisión efectiva por el homicidio culposo agravado de Soledad Maidana en un choque ocurrido en febrero de 2023, el padre de la víctima fatal no pudo contener la bronca.

"La plata a mí me va y me viene. Sí, yo me ensarté hasta más para poder pagar los préstamos que saqué para pagar un abogado y me hago cargo de lo que digo. La plata se la pueden meter en el c… la vida de una persona no vale ningún dinero", expresó Luis ante los medios locales,con la voz quebrada.

El tribunal, integrado por María Alejandra Vila, Yamila Borquez y Marcelo Bersanelli, determinó que Martens deberá cumplir la condena bajo prisión domiciliaria con monitoreo electrónico debido a las lesiones que él mismo sufrió en el accidente, que lo tienen en silla de ruedas. Además, fue inhabilitado por cinco años para conducir.

La familia de la joven fallecida, que era agente penitenciaria y tenía dos hijos pequeños, esperaba que el caso se encuadrara como homicidio simple con dolo eventual, lo que hubiera significado una pena de hasta quince años.

Sin embargo, la fiscal Verónica Zuvic consideró que se trató de un homicidio culposo y solicitó los cinco años que finalmente se aplicaron.

"Corruptos. Corruptos de m…", gritaron los familiares de Soledad hacia los jueces y la fiscalía al retirarse de la sala, en un momento de mucha tensión en la sala judicial, según consignó La Opinión Austral.

El choque fatal en Río Gallegos

En la madrugada del 22 de febrero de 2024, volvía a su casa luego de hacer adicionales en un boliche de la capital santacruceña. Viajaba en el asiento trasero de un Volkswagen Bora cuando la camioneta Toyota Hilux conducida por Martens los embistió con violencia.

El impacto le provocó una lesión mortal en la base del cráneo por el "latigazo" que sufrió con el violento impacto. Sus acompañantes también resultaron heridos, y uno de ellos con secuelas que arrastra aún hoy, casi dos años después.

Ivar Martens condenado a 5 de prisión por el accidente en el que murió Soledad Martínez - Rio Gallegos - Santa Cruz

Ivar Martens (centro, de campera negra), en una de las audiencias del juicio: está en silla de ruedas como consecuencias del accidente y por eso tiene el beneficio de prision domiciliaria.

Durante el debate judicial realizado en la última semana de noviembre, se determinó que Martens manejaba a alta velocidad, en estado de ebriedad y bajo los efectos de la marihuana.

El eje central del proceso era establecer si era consciente del peligro que representaba su conducta imprudente, negligente y antirreglamentaria. No era un aspecto menor, porque definiría qué tipo de delito había cometido el joven e imprudente conductor.

La disputa legal: ¿homicidio culposo o dolo eventual?

El querellante Gabriel Giordano, en representación de la familia de la víctima, había solicitado 15 años por homicidio con dolo eventual, argumentando que Martens sabía perfectamente que su forma de manejar ponía en riesgo vidas ajenas y aun así continuó.

La fiscalía, en cambio, pidió la condena de 5 años por homicidio culposo agravado, dando origen al enojo de los allegados de Soledad. Mientras que la defensa, representada por Jesús Moroso, pidió en cambio la de tres años o directamente la absolución, encuadrando lo sucedido como un homicidio culposo (sin intención)..

"Hoy volvieron a matar a mi hija. Mataron otra vez a Soledad", dijo Luis Maidana tras escuchar el veredicto. Y agregó: "Este es el mensaje que le dan a la sociedad. Un borracho, un drogadicto puede quitarle la vida a una persona".

El padre de la víctima también expresó un deseo extremo, producto del dolor: "Yo siempre, como creyente, decía que a nadie le toque lo que me tocó hoy. Lastimosamente ruego, ojalá le toque a la (jueza) Vila, ojalá le toque a (la fiscal) Zuvic, ojalá le toque a los que estuvieron representando por la parte civil", se decargó.

Micaela Maidana, hermana de Soledad, apuntó directamente contra la fiscal: "La Zuvic, ¿qué representa? Tenía todo para homicidio doloso. ¿Dónde están Benjamín y Martina para ellos? ¿A quién representa? ¿Qué moral tiene para representar a alguien?", en referencia a los dos hijos pequeños que quedaron huérfanos.

Millones en indemnización que "no importan"

La sentencia incluyó una reparación civil de más de 153 millones de pesos que deberán abonar Martens y la empresa Fuerza Patagónica S.A., propiedad de su familia. Los montos se distribuyeron entre los padres de Soledad y sus dos hijos menores. Los pequeños recibirán algo más de $56 millones, mientras que sus abuelos cobrarán en concepto de indemnización $20.748.200 cada uno.

“La plata no me importa”, había dicho en la previa Luis Maidana, que junto a los suyos escuchó a la jueza Vila leer el apartado económico del fallo.

La domiciliaria fue concedida al condenado por su situación de salud, producto del accidente. Y el tribunal ordenó revisar cada tres meses si Martens puede ser trasladado a un establecimiento penitenciario, según establece el artículo 10 del Código Penal.

También dispuso notificar a todas las víctimas sobre cada etapa del futuro régimen de ejecución: salidas transitorias, libertad condicional, semilibertad o cualquier instancia de liberación.

Soledad Martínez, la joven mamá que murió en un choque en Río Gallegos - Santa Cruz

Soledad Martínez era agente penitenciaria y en la madrugada de su muerte volvía de hacer adicionales en un boliche nocturno de Río Gallegos.

Martens no estuvo presente en la sala durante la lectura del veredicto. Fue su abogado quien lo representó mientras del otro lado se encontraban la fiscal Zuvic y el querellante Giordano.

El joven condenado sí había asistido a algunas partes del debate en silla de ruedas, mostrando las consecuencias físicas que él mismo sufrió en el choque.

Tras conocerse la sentencia, se generó un pequeño tumulto cuando la familia del condenado intentó retirarse por una salida lateral mientras los seres queridos de Soledad les gritaban insultos y reproches.

Sebastián, otro hermano de Soledad, también habló con los medios luego de la sentencia: "Tanto Ivar como su familia no van a vivir tranquilos. Tienen las manos manchadas de sangre".

Luis Maidana cerró con una promesa: "Vamos a seguir luchando. No puedo decir mucho más, pero vamos a seguir".

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