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Lo dijo el intendente de la zona protegida de Chubut, mientras los brigadistas siguen combatiendo las llamas, que ya arrasaron 320 hectáreas.
Está quemando bosque de lenga, árboles centenarios". Con esa frase, el intendente del Parque Nacional Los Alerces resumió las lamentables consecuencias de otro incendio en esa zona protegida de Chubut, que este miércoles ya cumple una semana y ya se llevó unas 320 hectáreas de vegetación nativa.
Danilo Hernández Otaño, responsable máximo del lugar que un año atrás ya sufrió gravísimos daños por el fuego, precisó que los esfuerzos en el operativo que se realiza día y noche para tratar de detener el avance de las llamas se concentran en la cola del incendio, sobre el faldeo Este del cerro Alto el Dedal, que es la zona de mayor actividad en los últimos días.
Si bien el siniestro que se inició el 19 de febrero en la zona de la ex Población Bustamante no pudo ser controlado, dentro del difícil contexto, un dato alentador de este miércoles es que el fuego se desplazó hacia zonas más altas.
Esto llevó algo de tranquilidad a los habitantes de Villa Futalaufquen, donde el martes hubo mucha preocupación también entre las autoridades, debido al avance de las llamas hacia esa zona poblada, que se logró contener con una faja cortafuegos que abrieron los brigadistas.
De todos modos, la zona centro del parque todavía se ve afectada por una densa nube de humo que no se dispersa, debido a la ausencia de viento de las últimas horas.
Según precisó EQS Notas, brigadistas del Servicio Provincial y Nacional de Manejo del Fuego trabajaron en el foco secundario ubicado entre la Portada Centro y el arroyo Los Coihues, con medios aéreos y maquinaria pesada para contener las llamas.
Además, se identificaron focos con menor actividad cerca del arroyo Rañinto, donde se interviene con equipos de agua, herramientas manuales y también apoyo aéreo.
En el valle del arroyo Cascada, en tanto, los esfuerzos se concentraron en los sectores con mayor actividad del incendio, con herramientas manuales y equipos de bombeo en tándem para evitar la propagación. En el flanco izquierdo, el fuego se mantiene dentro del perímetro establecido.
El martes un guardaparque que participa en las tareas de combate sufrió un accidente al volcar con un cuatriciclo cuando transportaba herramientas, resultando con una luxación de hombro. Según informaron oficialmente, fue inmediatamente trasladado a un centro de salud para ser atendido.
En los primeros días del siniestro, unas 15 familias de la zona de la ex Población Bustamante se autoevacuaron ante el riesgo del fuego.
Por otra parte, Hernández Otaño recordó ya en las horas posteriores al inicio del fuego que se presentó la denuncia en la Fiscalía de Esquel, ya que se cree que, una vez más, el inicio de las llamas fue intencional, por acción de alguien que estaba en el parque.
El intendente informó que la Brigada de Investigaciones de la Policía Federal Argentina realizó las pericias para determinar el origen del fuego, pero hasta el momento no se emitió ningún informe oficial al respecto.
Pese a la situación, el Parque Los Alerces sigue abierto al público, aunque los senderos de alta dificultad y largo recorrido permanecen cerrados temporalmente.
La recomendación para los visitantes es circular con precaución por la ruta provincial 71 debido a la presencia de vehículos y personal de emergencia. Y por supuesto, no hacer fuego fuera de las áreas habilitadas y con presencia de personal del lugar, algo que evidentemente algunos no terminan de entender.
El fuego del Parque Los Alerces no es la única emergencia que afrontan los brigadistas de Chubut en estos días: desde el domingo 16 también combaten los focos que se iniciaron en las afueras de Trevelin y se extendieron rápidamente, alcanzando la zona alta de Nahuel Pan. Alli, a este miércoles, el incendio sigue bajo la categoría de “activo”.
Se calcula que ya afectó más de 2.000 hectáreas y si bien no alcanzó viviendas, sí hubo productores que perdieron animales.
Por la situación en estas zonas cercanas, en Esquel se suspendió un tradicional desfile cívico militar que estaba previsto para el martes para celebrar el 119° aniversario de la ciudad. “No estamos para festejar”, explicó el intendente.