El inusual hecho se dio cuando apenas se habían jugado cuatro games del partido y el encuentro estaba 2 a 2 y Mayer se disponía a sacar. El correntino se acercó, lo envolvió en una toalla y se lo dio al juez asistente. Luego, mientras volvía a la posición del servicio dijo entre risas: "Soy un hombre del campo".