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Profunda consternación causó en San Antonio el fallecimiento de Hugo Valentín Calfín, chofer de ambulancias del hospital Aníbal Serra, a quien le habían diagnosticado Covid-19.
El deceso se produjo anoche en el hospital Artémides Zatti de Viedma, al que había sido trasladado hace poco más de una semana, cuando su estado de salud se agravó y al no contar con esa complejidad en la zona Atlántica.
Coincidió que en ese establecimiento lo recibió y asistió uno de sus hijos, Gastón, miembro del equipo de Terapia Intensiva.
Calfín tenía 64 años, y estaba cerca de jubilarse. Por su edad y una diabetes que mantenía a raya, tuvo la opción de dejar de trabajar para preservarse, pero él eligió seguir manejando la ambulancia a pesar de los riesgos que corría. Incluso firmó un documento en el que lo asumió.
“Ese era él, un apasionado, comprometido con su laburo”, sostuvo entre sollozos Carolina, una de sus sobrinas, que también sigue los pasos familiares en el área de Salud y con su reciente título de enfermera está en la primera línea de combate.
Estaba casado con la médica Graciela Aguirre, con quien tuvo una hija, y además tenía otros cuatro hijos de una relación anterior. Gastón es uno de ellos.
El “Tío”, como lo apodaban por su característica muletilla para dirigirse a los más cercanos, era muy apreciado en la localidad portuaria, donde desarrolló una intensa actividad social.
Entre otras participaciones, ocupó el cargo de delegado en el gremio UPCN, jugador y director técnico de fútbol y actualmente integraba el Rotary Club Golfo San Matías. También era muy aficionado a las carreras de caballos. Fue propietario de varios ejemplares y sobre todo impulsor de la disciplina.
La noticia de su derivación a Viedma había generado preocupación en la comunidad, lo que se pudo constatar en la infinidad de mensajes de aliento y cadenas de oraciones publicados en las redes sociales.
Le habían suministrado plasma tras arduos trámites burocráticos, y hace pocos días experimentó una mejoría que había motivado un gran entusiasmo.
Pero el desenlace conocido anoche ensombreció los ánimos.
Poco antes del mediodía de hoy sus restos llegaron a San Antonio en un coche fúnebre escoltados por ambulancias. Al pasar por el edificio hospitalario lo esperaban compañeros, familiares y vecinos para darle el último adiós.
El sepelio fue el en el cementerio local, en una breve ceremonia a la que el gentío debió ingresar dividido en grupos reducidos por las restricciones de la misma enfermedad.
Con Calfín, suman siete los fallecimientos por coronavirus en San Antonio de acuerdo a la estadística oficial. Por el incremento de contagios registrado en las últimas semanas se dispuso el cordón sanitario que culmina el domingo a la medianoche. Hasta ayer había 253 casos, 11 de Las Grutas.