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NEUQUÉN
“Mientras me golpeaba me decía que le devuelva la moto, que yo se la había robado. Le dije que no. Mi papá me la compró en 24 cuotas en una concesionaria”, contó Daniel, un joven de unos 23 años, en referencia a un agente que lo agredió por creer que estaba vinculado al robo de su moto. Por el hecho, la Justicia acusó y enjuició al efectivo Francisco Muñoz por “apremios ilegales”. Otros tres efectivos lo habrían ayudado.
Ayer, durante el juicio contra Muñoz, se escucharon las declaraciones de la víctima y el agresor. El testigo clave de la fiscalía, que presenció todo el episodio, se suicidó el sábado pasado (ver aparte).
El hecho ocurrió el 14 de diciembre de 2015, alrededor de las 17, en un sector de arboleda ubicado en la calle Linares al fondo, conocido como Río Grande.
“Muñoz abusó de su condición de policía al haber decidido investigar un caso particular y a partir de la cual golpeó e hirió a la víctima”, apuntó el fiscal Maximiliano Breide Obeid.
Luego, el fiscal precisó que ese día el joven circulaba en su Honda 150 cc de color azul, acompañado de un amigo (el fallecido), por calle Perito Moreno casi Chubut. En ese instante, la víctima y su acompañante fueron interceptados por personal policial.
Sobre lo ocurrido, Daniel declaró: “Ese día mi mamá y mi papá me mandaron a comprar repuestos. Me pararon dos policías en moto y yo frené. Iba con mi compañero en la moto, mi amigo”.
“Me pidieron tarjetas, seguro y carnet. Les di todo, tenía todo en regla, casco, todo”, aseguró la víctima, y relató que ahí lo tuvieron unos 15 minutos hasta que un policía llamó.
“¿Cómo era el que me dijiste que andabas buscando?”, habría sido la frase que uno de los efectivos le lanzó a otro. “Acá lo tengo”, afirmó luego, y se escuchó en respuesta: “Que espere ahí un ratito”.
Así lo sostuvo la víctima, quien aseveró que minutos después llegaron dos policías más en moto. “Ahí me dijeron que había que ir a verificar la moto a la comisaría”, detalló el joven, y afirmó que accedió a la petición.
“Nos llevaron en dirección al río, pasamos un puentecito y en un lugar donde no había nadie me dijeron que me baje. Un policía me llamó y me comenzó a golpear”, relató Daniel.
“Me pegó en la cara con unos guantes negros. Estaba vestido de policía. No lo conocía, aunque creo que me había detenido una vez en la zona de la meseta”, afirmó el joven, y sostuvo que después lo amenazaron con quemarle la casa y le desinflaron las ruedas de la moto.
El fiscal señaló que Muñoz estaba obsesionado con encontrar su moto robada y creyó en un dato falso aportado por un tercero. “La motocicleta de la víctima no tenía pedido de secuestro”, aclaró el fiscal Breide.
Por su parte, la defensa sentenció: “La víctima reconoció a Muñoz, a quien ya conocía y del cual no tenía buenos recuerdos”.
“La rueda de reconocimiento fue irregular. Está viciada”, aseveró el defensor, y pidió su absolución. Se espera que en 48 horas la jueza notifique su veredicto.
“No iba a hacer la denuncia, tenía miedo de que me vuelvan a parar y me peguen de vuelta, pero mi mamá me dijo que la haga. Mi familia me llevó a la comisaría”. Daniel El joven golpeado
Testigo clave
Se suicidó y no llegó a declarar
“Lo conocía desde que nací, era mi vecino, mi amigo. El sábado se ahorcó, no sé qué le pasó, creo que tenía problemas familiares. Tenía 20 años”, afirmó Daniel sobre el joven que lo acompañaba el día del ataque.
Tras la inesperada muerte del testigo presencial, la fiscalía le solicitó a la magistrada la inclusión como “testigo de oídas” de su asistente, Eloísa Müller, dado que fue quien realizó la entrevista y rueda de reconocimiento con la víctima y su amigo.
Si bien la defensa se opuso al planteo del fiscal, luego de un cuarto intermedio la jueza resolvió incorporar su testimonio.
Müller afirmó que ambos señalaron de inmediato al acusado. El defensor manifestó que un enfrentamiento entre Muñoz y el fallecido, amigo de Daniel, motivó su reconocimiento.