El operativo se realizó en el marco de una investigación por presunta comercialización de drogas. Una mujer y un hombre fueron detenidos e imputados.
La Policía de Neuquén realizó tres allanamientos simultáneos en viviendas del barrio Otaño de Plaza Huincul, en el marco de una investigación por presunta comercialización de estupefacientes. Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron clorhidrato de cocaína, dinero en efectivo, teléfonos celulares y una camioneta tipo pick-up, entre otros elementos de interés para la causa.
Como resultado del operativo, dos personas fueron imputadas penalmente: una mujer de 32 años y un hombre de 62. Los procedimientos se llevaron a cabo a partir de denuncias que vinculaban a los ocupantes de los domicilios con la venta de drogas.
La investigación se inició a mediados de septiembre, cuando personal de la División Antinarcóticos de la Comarca recibió información sobre una vivienda del barrio Otaño en la que presuntamente se comercializaban estupefacientes.
A partir de los datos aportados, los investigadores lograron identificar el domicilio y reunir información que indicaba que el lugar funcionaría como una boca de expendio de drogas. Durante las tareas de investigación, también individualizaron otras dos viviendas que serían utilizadas para ocultar y fraccionar las sustancias.
Con las pruebas reunidas, intervino la Fiscalía de Microtráfico, que solicitó las correspondientes órdenes judiciales para avanzar con los allanamientos.
Los procedimientos se realizaron de manera simultánea en los tres domicilios identificados. Durante las requisas, los efectivos encontraron y secuestraron distintas sustancias y elementos que serán incorporados a la investigación.
Entre los elementos incautados se encuentran clorhidrato de cocaína, dinero en efectivo, teléfonos celulares y un dispositivo de cobro electrónico de Mercado Pago. También se secuestró una camioneta tipo pick-up, además de otros elementos considerados de interés para el avance de la causa.
El material recolectado permitirá profundizar las tareas investigativas para determinar las posibles responsabilidades de las personas involucradas y establecer el alcance de la presunta actividad de comercialización de estupefacientes.
La causa quedó en manos de la Fiscalía de Microtráfico, que había impulsado las medidas judiciales a partir de las pruebas reunidas por el personal de Antinarcóticos.