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El asesino ya contaba con una condena condicional previa y más causas en trámite.
Jonatan Alberto Fuentes, el delincuente que aceptó haber matado en 2024 al joven Carlos Conejero en Cutral Co, deberá cumplir una sentencia de 12 años de prisión efectiva. Un tribunal de jueces lo decidió esta semana.
Cabe recordar que el pasado 23 de mayo y mediante un acuerdo entre el Ministerio Público Fiscal (MPF) y su defensa, Fuentes aceptó su responsabilidad por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de autor, que tuvo como víctima a Conejero. Como el acuerdo fue parcial, quedó pendiente la discusión sobre la pena de prisión a cumplir.
Así es que se llegó a la audiencia de cesura esta semana, en la que la fiscal del caso Gabriela Macaya y el asistente letrado Federico Cuneo requirieron una pena de 12 años de prisión para Fuentes.
El pedido lo hicieron el jueves por la mañana, durante una audiencia en la que detallaron que la pena solicitada fue compuesta por la unificación de dos criterios: 11 años y 4 meses como monto pretendido por el homicidio; y un año más pretendido por otra condena de cumplimiento condicional que tiene Fuentes en el ámbito de la Justicia Federal.
La defensa pidió una condena menor.
Luego de un cuarto intermedio, el tribunal integrado por las juezas Leticia Lorenzo y Laura Barbé, y el juez Lisandro Borgonovo, estableció el monto de la pena en 12 años de prisión.
En el caso hay otro imputado, Nicolás Fuentes, quien es hermano del condenado Jonatan y permanece detenido con prisión preventiva, acusado de haber participado en el hecho.
De acuerdo a la teoría del caso del MPF, el hecho fue cometido el 26 de diciembre de 2024 cerca de las 4 de la madrugada. Carlos Conejero se encontraba en la intersección de las calles Carlos H. Rodríguez y 13 de diciembre de Cutral Co, acompañado de otras tres personas.
Por el lugar pasó en un auto Nicolás Fuentes, quien tomó el teléfono mientras manejaba y efectuó una llamada, presuntamente hacia su hermano. Minutos más tarde, se presentó su hermano Jonatan, en otro auto. Pasó a baja velocidad frente al grupo con el que estaba Conejero.
En ese contexto, Nicolás Fuentes se dirigió a su vehículo, tomó un arma de fuego y se la pasó a Fuentes. Le dijo que “a la vuelta” estaba una persona con la que tenía conflictos, en referencia a un joven que se encontraba junto a Conejero.
Fuentes fue hacia ese lugar, bajó el vidrio, cargó el arma y disparó hacia el grupo de personas. Si bien la bala impactó a Conejero, causándole una lesión que le provocó la muerte, la hipótesis del MPF fue que el objetivo era el otro joven que estaba junto a la víctima y sus familiares.
Jonatan Alberto Fuentes estuvo prófugo tres meses tras el crimen de Conejero, hasta que la Policía logró dar con él.
Es que, más allá del asesinato, Fuentes arrastraba causas por infracción a la ley de Estupefacientes 23.737 y que se encontraban bajo investigación en la justicia federal. En julio pasado, en una audiencia ante el Tribunal Oral Federal de esta capital (TOF), se resolvió una acusación por presunta venta de estupefacientes.
Fuentes, de 38 años, estuvo bajo la mira de los integrantes de la División Antinarcóticos de Cutral Co que, en 2021, reunieron elementos suficientes como para sospechar que vendía estupefacientes. En ese marco, pidieron allanar su vivienda en el barrio Parque Oeste y secuestraron una treintena de envoltorios con marihuana. A partir del hallazgo de la droga, el sospechoso fue imputado por tenencia con fines de comercialización de material estupefaciente.
De igual modo, eso no es todo, ya que en 2022 se le dictó una condena por los delitos de lesiones leves y amenazas simples de tres años de ejecución condicional. Respecto de sus correrías delictivas iniciales, la fiscalía citó una condena de 2012 por robo simple y donde se le fijó el castigo de un año de cárcel.
También se recordó que tenía abierto otro expediente por drogas, donde la Policía incautó más de 200 gramos de cocaína en una vivienda de Plaza Huincul y que fueron hallados de manera circunstancial tras una denuncia por violencia de género. Este secuestro de droga terminó considerado como tenencia neutra de estupefacientes.