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Un falso abogado fue acusado por usurpación de titulo y estafa. Simuló ser penalista para defender a un hombre y le cobró los honorarios, pero todo era una farsa. Le sacó 292 mil pesos. Ahora quedó bajo una investigación judicial y podría enfrentar un juicio.
Este lunes se llevó adelante una audiencia, en la cual el fiscal jefe Pablo Vignaroli y la asistente letrada de la fiscalía de Delitos Económicos Tanya Cid, acusaron a un hombre por los delitos de estafa y usurpación de título, en carácter de autor. De ser hallado culpable en un futuro debate, podría enfrentar una pena de hasta seis años de prisión, según los artículos 247, 172 y 45 del Código Penal Argentino.
De acuerdo a la teoría que persigue la fiscalía hasta el momento, la simulación comenzó en junio de 2022 cuando "el acusado se reunió con un varón en una estación de servicios de la capital provincial y le hizo creer que era abogado y trabajaba para otro abogado local".
Bajo ese engaño, le aseguró que asumiría su defensa en una causa penal que tenía a la víctima como sospechoso y le cobraría 3000 dólares de honorarios. "Luego, le hizo una serie de requerimientos como de posibles testigos y dinero en efectivo para darle intervención a un perito, entre otras, por lo que el damnificado le adelantó 100.000 pesos", detallaron los representantes de la fiscalía en la audiencia.
Al cabo de unos días, volvieron a reunirse en una confitería y el falso abogado le pidió más dinero, por lo que la víctima realizó distintas transferencias desde su cuenta de Mercado Pago a un CBU de un banco.
Finalmente, en agosto de ese año, el damnificado fue notificado por la Justicia que debía concurrir a una audiencia de formulación de cargos en el marco de la causa que lo tenía como sospechoso de un delito, pero no se presentó por consejo de su abogado, el cual desconocía que era trucho.
Al no acudir, se declaró su rebeldía y orden de captura, por lo que el 12 de agosto de 2022 la policía fue a su casa y lo detuvo. Ya en las dependencias policiales cuando le dijeron que debía designar un defensor, mencionó que tenía uno, pero fue allí cuando cayó en la cuenta que había sido estafado y debió nombrar a otro abogado.
Asimismo denunció lo sucedido y se inició una causa que, ahora, lo tenía a él como víctima. A la par que su causa como sospechoso avanzaba, lo mismo hizo la que él denunció y hoy la Justicia acusó al falso abogado. Por su parte, la abogada Melina Pozzer que intervino como querellante particular en representación suya adhirió en todo al requerimiento de la fiscalía durante la audiencia.
Luego de escuchar a las partes, la jueza de garantías encargada de dirigir la audiencia avaló los cargos y estableció el plazo para realizar la investigación en cuatro meses.