El Jefe de Bomberos de Plottier indicó que hubo un incremento del orden del 25% en lo que va del año. La situación en Centenario es distinta.
Hay una postal que se repite cada vez con mayor frecuencia a los costados de la Autovía Norte: un vehículo abandonado después de un incendio, convertido en una estructura negra y derruida que cada vez más tiende a ser parte del paisaje que conecta Neuquén con Plottier.
Si bien el fenómeno que salta a la vista al transitar las rutas solía repetirse con mayor frecuencia durante los meses con temperaturas más altas, en el último tiempo este tipo de siniestros se destacaron fuera de la estación del verano.
Consultados, por este aumento que corresponde al invierno, Bomberos de Plottier detectaron un aumento atípico de incendios vehiculares respecto del mismo período de 2025.
En Plottier durante ocho meses hubo 481 intervenciones de Bomberos en total de las cuales 20 fueron casos de incendio vehiculares. La cifra figura en el RUBA, el Registro Único de Bomberos Argentina, un sistema de gestión de las intervenciones a nivel nacional. En concreto, es una herramienta de sistematización de la información relacionada a los recursos humanos, materiales y servicios prestados por todo el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios (SNBV).
En Plottier, las estadísticas muestran un comportamiento que para el jefe del cuartel, Carlos Mansilla, fuera de la norma para esta época del año.
Teniendo en cuenta en RUBA, detalló a LM Neuquén que el 1° de enero hasta el 10 de agosto, Bomberos Voluntarios de Plottier intervino en 20 incendios vehiculares contra 16 del año pasado. Es decir, se produjo un incremento del 25%.
Pero el dato más llamativo no está solamente en el número acumulado, sino en cómo se distribuyeron los casos durante el año. En enero se registraron seis incendios de vehículos; en febrero, uno; en marzo, dos; en abril, uno; en mayo no hubo ninguno; en junio fueron cinco; en julio, cuatro, y en los primeros diez días de agosto ya se contabilizó otro.
“Este mes ha sido atípico”, consideró Mansilla al analizar la estadística del cuartel.
El jefe de Bomberos aclaró, sin embargo, que los casos no permiten establecer por ahora un patrón que indique que todos los incendios tengan el mismo origen.
No se trata exclusivamente de autos antiguos o deteriorados. En los servicios encontraron vehículos de distintas fábricas y características, pertenecientes a particulares y también personas que estaban de paso por la zona.
“Es una variedad de vehículos”, explicó Mansilla. Y agregó que también hubo casos de personas que viajaban en vehículos de valor considerable y que manifestaron haber comenzado a sentir que salía humo mientras circulaban.
En esos casos, mencionó que el incendio puede avanzar a una velocidad sorprendente al punto de que dos o tres minutos pueden ser suficientes para que un principio de incendio se transforme en un fuego prácticamente imposible de controlar con el extintor que lleva habitualmente un auto.
El problema es que los matafuegos vehiculares, que suelen tener una capacidad aproximada de un kilogramo, están pensados fundamentalmente para atacar un principio de incendio.
La posibilidad de controlar las llamas depende, en esos primeros minutos, de la rapidez y de la habilidad del conductor para utilizar el extintor. Si el fuego avanza, el escenario cambia por completo: el humo, el calor y las llamas impiden acercarse.
Por eso, muchas veces quien termina dando aviso a los bomberos no es el propio conductor, sino otra persona que circula por la ruta y observa el vehículo incendiándose.
La ubicación de los vehículos incendiados plantea además una dificultad operativa para Bomberos de Plottier. La Autovía Norte comienza en Neuquén, pasa la rotonda de Pluspetrol y desde allí ingresa en jurisdicción de Plottier hasta encontrarse con la Ruta 22, en inmediaciones del puente.
Sin embargo, el acceso directo para los bomberos no es sencillo. Para llegar desde Plottier deben realizar un recorrido que implica salir hacia la zona donde se encuentra la empresa Capex y, dependiendo del punto del incendio, avanzar hacia el este por el acceso a Pluspetrol hasta la rotonda que divide Neuquén y Plottier.
El recorrido también implica atravesar sectores de tránsito rural y urbano. “Es complejo”, resumió Mansilla. La situación se vuelve todavía más complicada cuando las condiciones climáticas dejan intransitables algunos caminos.
Después de las lluvias, los bomberos no pueden simplemente tomar cualquier camino para acortar la distancia. Un vehículo pesado puede quedar atascado y también existe el riesgo de poner en peligro al personal. Además explicó que deben tomar rutas que estén dentro de la cobertura del seguro.
Para Mansilla, una alternativa que podría hacer más eficiente la respuesta sería contar con algún acceso directo a la Autovía Norte desde el fondo de la calle Roca o San Martín, lo que permitiría reducir considerablemente los tiempos de llegada.
La situación observada en Plottier no se replica, al menos por ahora, en la zona de cobertura de Bomberos Voluntarios de Centenario. Su jefe, Patricio Álvarez, aseguró a LM Neuquén que no detectaron un incremento notorio de los incendios vehiculares respecto de los servicios habituales. “El incremento no ha sido notorio”, explicó.
Según detalló, desde enero hasta agosto el cuartel atendió alrededor de una docena de incendios o principios de incendio de vehículos, una cifra que no consideran llamativa para su estadística habitual, haciendo hincapié en que en algunos períodos "pueden pasar hasta 20 días sin que se registre un incendio".
Los servicios aparecen principalmente en sectores de la Ruta 7 y la Ruta 51, especialmente en zonas de meseta, canteras o lugares poco transitados. Allí indicó que pueden encontrarse tanto camionetas pertenecientes a empresas como vehículos particulares abandonados o incendiados.
La pregunta que aparece frente a tantos vehículos completamente calcinado al costado de una ruta: ¿se incendió solo o alguien lo prendió fuego? Sin embargo, para Álvarez no existe, según los servicios atendidos, una relación generalizada entre esos incendios y hechos delictivos.
Han tenido casos vinculados con vandalismo o robo y, en alguna oportunidad, vehículos que fueron encontrados quemados, pero subraya que no observan una tendencia que permita hablar de una ola de incendios intencionales.
Incluso pueden aparecer dos vehículos incendiados en una misma zona, como ocurrió en sectores de canteras, pero señaló que eso tampoco alcanza para establecer por sí solo una conexión entre los hechos.
Pero además, los bomberos no necesariamente son quienes determinan esa respuesta. Mansilla explicó que, en general, Bomberos de Plottier no realiza investigaciones posteriores para determinar el origen del incendio, porque cuando un vehículo tiene seguro intervienen los peritos de las compañías aseguradoras, que son quienes deben establecer si existió accidentalidad o intencionalidad.
"La función del cuartel es certificar su intervención y documentar el procedimiento", apuntó. Si los bomberos llegan al lugar, realizan fotografías y toman los datos necesarios para dejar constancia de que intervinieron en el incendio.
En cambio, si el propio conductor logra controlar un principio de incendio con el matafuego y los bomberos nunca intervienen, "el cuartel no puede certificar un hecho que no presenció".