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Los repartidores en bicicleta que circulan por la ciudad vivieron más de un cambio desde que comenzó la pandemia por coronavirus. El miedo a los contagios, el incremento de la demanda y la fusión de las dos apps para las que ofrecían sus servicios se sumaron a otra realidad: la cantidad se duplicó por la llegada de más de 100 ciclistas que se quedaron sin trabajo en los últimos meses.
Nicolás Lagos, referente de los repartidores de Glovo, explicó que es imposible determinar cuántas personas se sumaron a trabajar a la app desde el pasado marzo. Sin embargo, estima que el número de “glovers” debe haberse duplicado, y que hoy son más de 100 los ciclistas y motociclistas que hacen delivery por la ciudad. "Hay muchos que trabajaban en el petróleo o en oficinas y se quedaron sin trabajo por la pandemia", expresó.
En los primeros días de cuarentena, su actividad de volvió indispensable. La demanda creció de forma vertiginosa y los repartidores tenían que circular por las calles desiertas para acercar a los hogares compras de farmacias y supermercados. Hoy, la postal de la ciudad se ve un poco más normal.
“Circula la misma gente que antes de la pandemia, con la diferencia de que ahora se ve a la gente con barbijo”, dijo Nicolás, que recorre la ciudad durante 10 horas por día. Como el temor a los contagios decayó, también son más los neuquinos que salen a supermercados, farmacias y restaurantes. Así, la demanda para los glovers sufrió un sacudón.
“Somos el doble de repartidores y ya no se pide lo mismo que al principio de la cuarentena”, dijo Lagos y agregó que eso los lleva a pasar entre 3 y 4 horas parados, a la espera de algún pedido. “En los primeros meses, no parábamos nunca”, señaló.
Aunque las condiciones de contratación motivaron reclamos por parte de los repartidores, Lagos destacó que los pagos por los repartos llegan en tiempo y forma. Los que cumplen con las 10 horas de trabajo cobran entre 10 y 12 mil pesos por semana, que en Glovo se pagan por quincena y en PedidosYa, de forma semanal.
Sin embargo, los repartidores de mochilas amarillas deben adaptarse a una fusión de las apps. “Ahora todos tenemos que pasarnos a PedidosYa, que tiene un sistema de ranking para pagar”, explicó Lagos. Los ciclistas cobran una base de entre 70 y 100 por cada pedido, según el puntaje que tengan dentro de la aplicación. A eso se suma un plus por el kilometraje recorrido.
Durante los primeros días de la pandemia, muchos repartidores desistieron de trabajar por temor a los contagios y Lagos explicó que desde la empresa les ofrecieron alcohol en gel y guantes para cuidarse del coronavirus. Ahora, el temor se disipó y las necesidades económicas volvieron a apretar, por lo que el delegado considera que todos los ciclistas están en la calle.
“Por ahora no hubo ningún contagio en ninguna de las dos apps”, dijo Lagos y explicó que, sin aportes de protección por parte de la empresa, los propios repartidores compran su alcohol en gel, guantes y barbijos para cuidarse de la enfermedad.