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Por la paranoia por el tsunami, venden una cápsula que puede salvar a 10 personas

La creó una empresa de EE.UU. y su precio es alto: va desde los 13.000 hasta los 20.000 dólares.

Estados unidos.- Julian Sharpe, ingeniero aeronáutico, pasaba unas vacaciones con su familia en Cannon Beach, Oregon, y no podía sacar de su mente las imágenes devastadoras del tsunami ocurrido en Indonesia en 2004, fenómeno que se cobró la vida de más de 200 mil personas. En un momento determinado, Julian tuvo una visión y comenzó a desarrollarla. Fue así como al regresar a su oficina en IDEA International, compartió su idea con el resto de sus colegas. Uno de ellos, Scott Hill, quedó impresionado y juntos comenzaron a trabajar en un diseño conceptual de sobrevivencia contra tsunamis, para luego poder llevarlo a la realidad. En 2011 lo presentaron en un concurso organizado por la NASA y el proyecto quedó en el noveno lugar entre 350 propuestas.

Ese mismo año, hubo un tsunami en Japón. Ese fue el último empujón para que la empresa norteamericana creara la Survival Capsule, un dispositivo preparado para que hasta 10 personas sobrevivan a una catástrofe natural. Y, aunque su precio es elevado, cada vez hay más ventas en las zonas costeras de Estados Unidos.

Esférica y fabricada con una cubierta exterior de aluminio y un revestimiento interior de cerámica ignífuga, la cápsula puede resistir impactos de objetos a 120 kilómetros por hora y viene equipada con tanques de oxígeno para todos los ocupantes. La empresa constructora, con sede en la ciudad de Seattle, Washington, ofrece cinco modelos distintos con capacidad para entre dos y 10 personas.

Los “pod”, como los llaman en Estados Unidos, son usualmente instalados en los garages de las casas, están construidos con tecnología aeroespacial y traen GPS, tanques de agua y oxígeno, luces y estantes para guardar víveres por cinco días. La puerta, que se puede abrir tanto desde afuera como desde adentro, es similar a las de los barcos y submarinos, ideales para sobrevivir durante una inundación.

En caso de desatarse una catástrofe natural, como un tornado, un huracán o un terremoto, los usuarios deben meterse en la cápsula, sentarse en una butaca, colocarse el cinturón de seguridad y esperar a que llegue la calma. ¿El precio? Altísimo: los modelos, que se venden a través de internet, cuestan entre 13.000 y 20.000 dólares.

Terror: En 2004, durante el tsunami en Indonesia, la cifra de muertes fue superior a 200.000.

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