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Neuquén.- Un policía retirado sufrió el noveno robo en su casa pero esta vez descubrió al joven delincuente en la cocina y lo obligó a trompadas a huir del lugar. El ladrón se llevó una mochila, una notebook, un celular y ahorros.
“Eran las 4 de la madrugada, mi esposa me despertó y me dijo que había gente en la casa. Yo me levanté y en la cocina encontré al chorro con un encendedor tratando de ver qué se llevaba”, detalló Federico, que vive en Albardón y Río Gallegos, en el barrio Amsur.
“Lo sorprendí con una trompada que lo dejó mareado y le hice una llave en el cuello. Nos caímos con tan mala suerte que caí sobre mi brazo izquierdo y eso le permitió al delincuente agarrar las cosas y huir”, reveló el ex policía.
El ladrón tenía estudiada la vivienda ya que saltó la reja del frente, pasó por encima de los materiales de construcción, se bajó los pantalones y defecó. Luego ingresó a la casa por la puerta de la cocina que da al patio interno.
“Después que se fue, llamé al 101 y no me atendió nadie. La bronca que me dio porque un montón de gente cuenta todos los días que le pasa eso y te das cuenta que es verdad cuando te pasa a vos. Además eran las 4 de la mañana, cómo puede ser que no atiendas”, dijo fastidiado el hombre.
“Finalmente, me logré contactar con el destacamento del San Lorenzo y media hora después vino la Policía, una vergüenza”, sentenció el policía retirado que trabaja en un emprendimiento en Añelo.
Ayer a la mañana fue la Policía y personal de Criminalística para intentar rescatar rastros que ayuden a dar con el ladrón. “Ni una huella se pudo encontrar”, contó Federico, quien mostró los videos de las cámaras que tiene en la casa y que subimos a la web de LMN.
Hartos
“Este es el noveno robo que sufrimos en casa y ya mi señora me ha pedido llorando que vendamos y nos vayamos del barrio, pero yo le digo que no hay donde ir porque están robando en todos lados”, se sinceró el ex policía que afirmó que temió por sus hijos de 1 y 4 años.
Respecto de la situación de seguridad del barrio, explicó: “Hace un par de días evité que le robaran a dos casas de la mía a una abuela de 90 años. Los ladrones tienen todas las casas marcadas”, concluyó Federico.