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Neuquén. Por un acuerdo, el sargento de la Comisaría Segunda acusado de presentar un certificado médico trucho para justificar su inasistencia al trabajo, obtuvo una probation por dos años. Se trata de Pablo Oliva, el uniformado que decía estar cuidando a su padre con cáncer, cuando en realidad se encontraba de gira con su banda de folclore, en el interior de la provincia.
El lunes se realizó una audiencia en la que el juez Gustavo Ravizzoli avaló un acuerdo entre la defensa y la fiscalía, y le dictó una suspensión de juicio a prueba por el término de dos años.
Como parte del acuerdo, el sargento ofreció una donación de 2500 pesos a la fundación Seno, y deberá abonar mensualmente la suma de 500 pesos a un merendero, en sustitución de las 96 horas de trabajos comunitarios. Asimismo, tendrá que presentarse cada cuatro meses ante la Justicia.
El sargento acusado no tiene antecedentes y el delito que se le reprocha no es en su función de efectivo policial, señaló el juez.
Cabe recordar que en junio, el sargento fue acusado por uso de certificado médico falso, delito que establece una pena en expectativa de uno a seis años de prisión.
“De recaer una condena, sería de ejecución condicional”, explicó la fiscal Paula González, por la falta de antecedentes.
$500 por mes debe dar a un merendero por las 96 horas de trabajo comunitario que no hará.
Criollada
El hecho ocurrió el 10 de febrero. A las 3:50 se comunicó el acusado con la guardia de la Comisaría Segunda para avisar que no iba ir a trabajar por razones familiares. Luego, a las 17, fue su pareja y presentó en la unidad el certificado médico correspondiente.
“El certificado decía que el padre del acusado, atendido por un doctor, debía continuar con su tratamiento oncológico (está enfermo de cáncer) e indicaba la continuidad del mismo tratamiento por el lapso de 48 horas en compañía de su hijo hasta nueva consulta”, detalló la fiscalía.
Pero con posterioridad, pericias practicadas al documento develarían que era apócrifo. A raíz de esto, el doctor que en teoría lo había confeccionado fue citado y confirmó que no había atendido a nadie.
Sorpresa aparte fue que, en medio de la investigación, una compañera del efectivo policial testificó que el 9 y 10 de febrero, el acusado estuvo en la Fiesta del Puestero de Junín de los Andes y en la Fiesta del Ñaco de El Cholar. Esto pudo ser comprobado con videos y fotos de los recitales.
Además del certificado, se comprobó que estuvo tocando en fiestas populares.