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Un procedimiento exitoso, que logró llevar adelante un grupo de profesionales neuquinos que lideraron un equipo interdisciplinario, permitió a un joven paciente de 22 años salir adelante en la lucha contra una grave enfermedad.
Un trasplante de médula ósea, en el cual se incorporó una técnica inédita en la región y en Latinoamérica de acondicionamiento y que le permitió llegar al mejor pronóstico, se realizó hace apenas algunas semanas y el paciente ya fue dado de alta.
“Se hizo un trasplante de médula en Neuquén, y para ello fue necesario hacer el primer procedimiento, novedoso en la Patagonia, de Total Body Irradiation con Intensidad Modulada (IM TBI) del país y de Latinoamérica”, destacó el director del Servicio de Física Médica del Centro Oncológico Integral (COI), Ricardo Ruggeri.
La técnica consiste en realizar una irradiación corporal total, con el fin de acondicionar al paciente, “eliminando su sistema inmunológico para que le permita, de esa forma, recibir en forma segura una médula de un donante”.
El trasplante se realizó en una institución de Neuquén, y previamente el procedimiento de IM TBI se llevó a cabo en el COI, de Leben Salud.
El paciente debió someterse a este tratamiento durante tres días y así su organismo quedó en las condiciones necesarias para recibir, en este caso, la donación de médula de un donante externo.
El joven padecía Leucemia Linfocítica Aguda (LLA). Es un cáncer de crecimiento rápido de un tipo de glóbulo blanco llamado linfoblasto, explicaron los expertos.
En la primera etapa “se hace una tomosimulación completa del paciente, con un inmovilizador especial que diseñamos nosotros. La misma consiste en una tomografía de cuerpo completo que se realizó en el PET-CT y luego con un sistema de tomosimulación mediante láseres virtuales móviles, se definen los centros de tratamiento del paciente”, detalló Ruggeri.
Se trata de procedimientos minuciosos, precisos y que se realizan con la tecnología más sofisticada en la región patagónica.
La siguiente etapa en el tratamiento incluyó un sistema de planificación, donde se traza la estrategia ideal para efectuar la irradiación, protegiendo la totalidad de los órganos sanos.
“El beneficio de poder realizar esta técnica y un trasplante de médula en Neuquén es enorme porque permite brindar una posibilidad muy valiosa para pacientes de la región, y que puedan tener acceso al IM TBI, sin necesidad de viajar a Buenos Aires, otros puntos del país o al exterior”. (Físico Médico, Ricardo Ruggeri)
Todo el procedimiento se realizó siguiendo protocolos internacionales para este tipo de acondicionamiento para trasplante de médula. Y también se cumplimentaron los criterios que se utilizan en las clínicas de la Universidad de Munich, Alemania, “donde tienen mucha experiencia en este tipo de técnica y tratamiento”. Profesionales de Leben Salud pudieron viajar, casi en el principio de la extendida pandemia, para poder estudiar, analizar y compartir ‘in situ’ la técnica alemana.
Tratamiento intenso por tres días
Luego de la planificación del tratamiento, se citó al paciente durante tres días. Con una diferencia de entre 6 y 8 horas, se le practicaron dos aplicaciones por día, durante 3 días.
“El procedimiento se realiza en forma integral en el COI. Se posiciona al paciente en el acelerador lineal, se hace una tomografía en vivo denominada IGRT (radioterapia guida por imágenes), corrigiendo con la camilla robótica de tratamiento los desplazamientos de los centros de tratamientos marcados en la tomosimulación. Se verifica cada centro que se va a tratar”, señaló el físico médico.
Un equipo interdisciplinario, integrado por oncohematólogos de varias instituciones neuquinas, profesionales médicos, radioterapeutas e integrantes del servicio de Física Médica, participaron en el tratamiento pretrasplante. Allí, los físicos médicos fueron los responsables de la planificación total y la realización de los controles de calidad previos al tratamiento del paciente.
“Todo esto es sumamente necesario porque es lo que permite preparar al paciente para una correcta recepción de la nueva médula ósea para el trasplante. En este caso provino de un donante externo, y esto permite reducir la posibilidad de un rechazo injerto versus huésped, y permite al paciente llevar posteriormente -con controles rigurosos- una vida normal”, finalizó Ruggeri.
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