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Este martes más de un millón de personas se concentraron en el centro de Belgrado, luego del anuncio del presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, que ante la curva acelerada de contagios de coronavirus, decidió volver a implementar el toque de queda el próximo fin de semana. Las protestas han terminado en una ola de represión policial.
La noche del martes, cientos de miles de manifestantes bloquearon varias calles del centro de la capital de Serbia, Belgrado, para tomar la sede de la legislatura, en un acto de protesta por las medidas del ejecutivo nacional.
El edificio del parlamento de Serbia fue escenario de confrontaciones entre manifestantes y policías. Las autoridades policiales pudieron finalmente evacuar el lugar donde se concentraban el mayor foco de protestas mediante el uso de gas lacrimógeno.
El medio digital Balkan Insight publicó en su cuenta en Twitter los videos en los que puede apreciarse la cantidad de personas que asistieron a las protestas en la capital de Serbia, en desacuerdo por el toque de queda decretado.
El gobierno de Vucic indicó que el toque de queda regirá desde las 18 horas del viernes y se extenderá hasta las 5 horas del lunes. La medida del ejecutivo de Serbia se fundamenta en el aumento de los contagios de Covid-19 en ese país.
Los contagios de coronavirus en Serbia han vuelto a los niveles previos en los que se registró el pico de la curva en el país balcánico durante marzo y abril. El toque de queda que originó las protestas es una medida de contención y aislamiento social que había sido aplicada en el primer tramo de propagación de la enfermedad.
Según el último balance oficial, Serbia contabilizaba a la fecha más de 16.700 casos confirmados de coronavirus, mientras que el número de fallecidos asciende a 330 personas.