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El hombre de 39 años que falleció tras haber sido apuñalado y fue dejado en la puerta del Hospital Heller, ya pudo ser identificado, pero aún las circunstancias de su muerte no están claras. Dos familiares se presentaron ante las autoridades y prestaron declaración, y se estableció una posible escena del crimen que ya fue allanada y peritada.
"Ayer (viernes) a las 2:15 tomamos conocimiento de una persona lesionada que ingresó a la guardia del Hospital Heller, quien había sido trasladada en una camioneta EcoSport roja con otros tres ocupantes que solicitaron la asistencia para la víctima y se fueron del lugar", detalló el comisario Sergio Ranguiman a LM Neuquén.
Hasta entonces, nada se sabía sobre la identidad del hombre ni lo que le había ocurrido, pero atentos al estado que presentaba, los médicos priorizaron su salud y lo asistieron. A pesar de sus esfuerzos, este falleció.
Ranguiman indicó que entre 40 minutos y una hora más tarde, dos hombres se presentaron en el centro de salud y se identificaron como familiares de la víctima en la misma camioneta, lo que les permitió corroborar sus dichos. Estos también ayudaron con la identificación de la víctima fatal: Marcos Ariel Almendra, de 39 años.
Los dos testigos fueron trasladados a comisaría en calidad de demorados y puestos a disposición del fiscal de Homicidios, Andrés Azar, para ser interrogados. Aún así, poco se pudo esclarecer con sus testimonios.
"Uno de ellos indicó que lo habían trasladado desde Gran Neuquén Sur, pero se chequeó y no fue así", confió el efectivo. Finalmente, las averiguaciones los llevaron hasta el domicilio de uno de ellos, en calle Rosario Manzana 25 del barrio Belén. Allí, una mera observación encendió las alarmas y les indicó que estaban en la posible escena de la agresión: "Se encontraron manchas hemáticas en la calle y la vereda así que se preservó el lugar, se avisó a Fiscalía y Criminalística y pasadas las 7, se ingresó al domicilio bajo modalidad de allanamiento".
En el interior de la vivienda se encontraba una mujer con tres niños, por lo que el operativo se desarrolló sin inconvenientes. Dentro, todo parecía estar en condiciones, hasta que los peritos dieron con "evidencia de que el lugar había sido limpiado, baldeado".
Los efectivos pudieron rescatar además ropa y calzado manchado con sangre, celulares y armas blancas (entre las que podría encontrarse el arma homicida) del lugar, evidencia que será analizada en el marco de la investigación. También quedó secuestrada la camioneta en la que trasladaron a Almendra, donde se hallaron más manchas de sangre.
"Aunque se secuestraron armas blancas, aún resta acreditar fehacientemente si ese fue el lugar del hecho y la causal de muerte del hombre", aseveró Ranguiman, quien además resaltó algo importante y que llama la atención de los investigadores: la víctima también vivía en la vivienda allanada.
Por último, consultado sobre algún posible desorden o cualquier evento de interés que hayan escuchado o visto vecinos de las inmediaciones, el comisario indicó que "no hubo mucho aporte" de parte de ellos, por lo que poco se sabe de los minutos previos a la muerte de Almendra.
Lo cierto es que por el momento la Policía considera que están "bien orientados", pero los interrogantes por resolver aún son varios y se continúa investigando desde todos los frentes posibles. Los familiares de la víctima recuperaron su libertad supeditada tras prestar declaración.
Participaron de los operativos personal de la Comisaría 16, la 18 y de la División Seguridad Personal.