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Carina Ayelén Antiñil y Franco Exequiel Puentes, la pareja acusada de entrar a la casa del abuelo Antonio Martínez, de 97 años, y propinarle una feroz golpiza para robarle la jubilación, quedaron detenidos con prisión preventiva, luego de que se les reformularan los cargos.
Los violentos delincuentes habían sido detenidos el mismo día del hecho, viernes 7 de mayo, pero habían recuperado su libertad horas más tarde luego de que se le formularan cargos por el delito de robo simple.
En una audiencia realizada este jueves, la fiscal Soledad Rangone solicitó que se les reformularan los cargos, ahora por robo agravado por lesiones gravísimas. La representante del Ministerio Público Fiscal explicó que cuando se realizó la primera formulación de cargos, aún no contaban con el certificado médico en el que constatarán las lesiones sufridas por el abuelo. Esto sí lo tuvieron el día domingo, mientras empeoraba aún más el estado de salud de la víctima, que hoy se encuentra en coma, en estado crítico y con casi nulas posibilidades de sobrevida.
Ya con la información de las graves lesiones sufridas por el abuelo, que abarcan múltiples fracturas y hematomas, productos de fuertes golpes como patadas en la cabeza. El brutal ataque le generó a la víctima una hemorragia cerebral de la cual no puede reponerse, mientras que debido a su avanzada edad tampoco fue posible someterlo a una intervención quirúrgica.
Además, Rangone solicitó que los dos imputados queden detenidos bajo prisión preventiva por el lapso de 6 meses, ya que a su entender existen los riesgos procesales de entorpecimiento de la investigación y de fuga.
En la misma dirección se expresó el abogado de la familia Martínez, Gustavo Lucero, quien expuso el testimonio tomado en los últimos días a varios testigos, quienes coincidían en el temor que sentían hacia Antiñir y Puentes.
Tanto los testigos como los familiares del abuelo Antonio conocen desde hace años a Ayelén y, hace un poco menos de tiempo, a su novio. Coinciden en que ella es una joven muy violenta, que abusa de las drogas y del alcohol, y que si permanece en libertad no podrían pegar un ojo, por lo que plantearon la necesidad de que ambos quedaran detenidos.
La nieta que vive con Antonio dijo, en su testimonio, que su abuelo, todavía lúcido, le dijo: “La rubia me daba patadas. No sé por qué me han hecho esto, yo siempre los ayudé”.
En la audiencia de este jueves, el abogado defensor Fernando Diez no objetó la calificación legal ni la reformulación de cargos, aunque sí se opuso a la medida cautelar solicitada por la parte acusadora, entendiendo que no existía riesgo de fuga. En ese sentido, planteó la posibilidad de que se les impusiese a los imputado la prisión domiciliaria, la cual podrían cumplir en un domicilio de un tío de Puentes, ubicado en el barrio Parque Industrial.
Pero la jueza Estefanía Sauli resolvió imponer la prisión preventiva tal como había sido solicitada por la fiscal y por la querella, esto es, durante 6 meses. También se acordó un plazo de investigación de 4 meses.
Respecto del estado de salud del abuelo Antonio, ya los médicos aseguraron que no hay nada que hacer. Es más, desde el área de cuidados paliativos del hospital se contactaron con los familiares para ofrecerles sus servicios para hacer más fácil el último tramo del hombre.
Antonio está en coma, con problemas para respirar, y con un cuadro que ya es irreversible.