"El sistema de seguridad implementado es perfecto por ahora, pero para el futuro no se sabe", dijo una de las primeras pasajeras que subió al avión rumbo a la ciudad portuguesa programado para las 11:40 GMT (7:40 hora argentina).
"Me siento segura, pero la sensación es extraña; tratamos de tener confianza", declaró otra pasajera a la televisión belga, según la agencia de noticias EFE.
El consejero delegado de la compañía gestora del aeropuerto Zaventem, Arnaud Feist, anunció ayer en conferencia de prensa la decisión de retomar la actividad y dijo que, aunque la oferta inicial será "limitada", el objetivo es volver a la capacidad máxima antes de las vacaciones de verano, es decir, "a finales de junio, principios de julio". El siguiente vuelo tenía destino a Atenas y el otro a Turín.