Fuentes oficiales confirmaron que la decisión afectó a 498 empleados y detallaron que fueron despedidas "personas que habían sido contratadas después de julio de 2015 y otras que nunca se presentaron en sus puestos".
Unos 55 despedidos dependían de la Secretaría de Derechos Humanos, muchos con su lugar de trabajo en predio de la ex ESMA. Los trabajadores apartados temen que en marzo aumenten los despidos. Es que muchos contratos que vencían en diciembre fueron renovados por tres meses.
Los empleados apartados y agrupados en ATE ya comenzaron su plan de resistencia: se movilizaron a la puerta del predio de la ex ESMA, ubicado en avenida del Libertador, donde se encuentra el despacho del secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj. Romina Chiesa, delegada de los trabajadores despedidos, señaló: "Todos los desplazados son empleados que asistían a trabajar, que estaban en funciones. Incluso eso puede corroborarse porque al entrar a trabajar a la ESMA uno debe hacerlo con tarjeta magnética".