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Relajo Dominguero

Malena Pichot y Ezequiel Campa llegan el sábado al Cine Español con el stand up “Campa / Pichot”. con una función ya agotada, se presentan A LAS 21 Y 23.

Por Lorena Vincenty

Neuquén > “Estoy manejando y no me vas a creer, pero tengo toda la semana ocupada”, dice Malena Pichot cuando atiende y comienza la dura tarea de coordinar un horario para la entrevista. “El domingo podría ser... A la tarde… sí”, responde apurada. Su prisa es cierta, es jueves y está camino a la radio porque en media hora comenzará “Burundanga”, el programa conducido por Gillespi del cual Pichot es columnista.
Si los artistas tienen una marca personal, la de Malena es ésta. Es domingo y la voz en la línea demuestra que, sin dudas, es el día en que ella se relaja. Está reunida con sus amigos y había olvidado la entrevista. Se había colgado, se cuelga… “Pero si ya habíamos quedado, la hacemos”, contesta; y pide unos minutos para alejarse de esas risas que se escuchan de fondo.
La artista se acomoda para responder preguntas sobre cosas de las que, en su relajo dominical, no tiene ganas de hablar. No la caretea para que parezca algo distinto y cuando le parece, da la señal de arranque: “Acá está bien, empecemos. Se trata de un monólogo de humor. Yo hago el mío, después sale Campa y hace el suyo, es tan simple como eso”, dice en tono reduccionista, para explicar de qué se trata “Campa / Pichot”, el espectáculo de stand up que realiza junto al actor Ezequiel Campa, y con el que llega a la ciudad por primera vez, el sábado a las 21 y a las 23, para presentarse en el Cine Teatro Español.
 
Todas las satisfacciones
Como muchos sabrán, Malena Pichot apareció en la pantalla hace seis años cuando todavía no era algo común hacerse famoso a través de las redes sociales con videos de edición casera.
Lo hizo intuitivamente, o de casualidad; pero con acierto. Se había peleado con un novio y “La loca de mierda” fue el nombre del personaje que puteaba encerrada en su propio departamento, a la par que sumaba reproducciones por minuto en YouTube. Y en 2009 “La loca de mierda” pasaba a MTV con veinticuatro episodios.
Más tarde la convocó Juan José Campanella como actriz y trabajó en “El hombre de tu vida”. En 2012 volvió al medio con “¡Cualca!”, un segmento en “Duro de domar” (los miércoles, a las 22, por Canal 9).
Ezequiel Campa es su novio y viene del under. También actuó en cine y unitarios. En “Todos contra Juan”, la comedia romántica producida y protagonizada por Gastón Pauls, fue Ulises. Ahora, planea protagonizar en Chile su propio programa.
En el medio, ambos, recorrieron el país con su espectáculo de stand up.
Como relató Malena: “Nos ha dado todas las satisfacciones. Es un espectáculo muy divertido, más allá de poder viajar y eso. Es un género muy, muy divertido, porque necesitás pensar. La gente te aprueba o no, pero, nosotros seguimos después de tres años”.
Confiesa que "en este momemento definir se hace complejo, pero agrega: “Por lo general la gente se entusiasma. Yo tengo a favor que, por ahí, la gente me conoce; y los que vienen a ver el show no vienen con la idea del stand up genérico. Digo: un poco que, ya los que me van a ver saben lo que hago por 'La Loca de Mierda' o '¡Cualca!' y saben por dónde voy a ir, de qué voy a hablar, o el tono que tengo. Eso es una ventaja a mi favor”.
 
Lo que natura da…
Antes de ponerse de novios, Campa-Pichot, venían incursionando por separado en el stand up. Este género que Jerry Seinfeld popularizó en los ’90 en Estados Unidos y que en Buenos Aires comenzaron a explorar Sebastián Wainraich, Dalia Gutmann, Andy Kusnetsoff y Diego Ripoll, entre otros.
Malena definió cómo labura sus monólogos: “Algo me causa gracia y lo digo, lo transformo en texto. Me fijo en cómo eso, que me pareció gracioso, se puede transformar en un decir que le cause gracia a la gente. Qué sé yo... Por ejemplo me causa gracia que las mujeres manejamos mal, y por ahí manejamos mal porque no nos interesa manejar bien. Entonces a partir de la reflección genero una sitcom de eso… digamos”, dice y se ríe.
Piensa unos segundos, hace una pausa y concluye que, tal vez, es “un mecanismo automático” que encuentra su materia prima, en la vida diaria. Sin pausa agrega: “Cuando escucho algo digo ‘ah esto es’, y si no te pasa eso no podés escribir. Escribir significa que estás atento, porque tenés que estar atento. No es algo forzado, es algo natural. No se aprende. Nadie te puede enseñar a captar las cosas, las conversaciones o las ideas, es algo como medio nato ¿Me entendés?”.
 
Pintó el bajón
El stand up, también definido como comedia en vivo, se caracteriza por chistes rápidos plagados de humor negro y sátiras agrias; y desde su desembarco en el país no para de sumar adeptos. Sin embargo, aunque llevarlo a cabo “es más fácil que operar un cerebro”, tiene sus dificultades.
Malena lo explica: “Hacer stand up es muy duro, tenés que comprarte al público, y por más que yo tengo esa pequeña ayuda (de ser conocida), también algunas veces me fue mal. Yo no digo que es difícil, para mí difícil es operar un cerebro. Es más complicado hacer una cuenta matemática, que contar un chiste. Pero… es raro… Es difícil de explicar cómo se hace. Y eso lo hace vertiginoso también, porque uno siempre tiene miedo de que por ahí, un día, no se le va a ocurrir más nada”.
De repente, como si de ella misma hubiese salido alguien  más sensible confiesa: “Un poco existe ese miedo. Sobre todo a dejar de hacer esto. Porque las modas pasan y siempre es un tema mantenerse en lo que está sucediendo. A veces, los comediantes que uno conoce, dejan de ser graciosos porque se quedaron en el tiempo”, vocifera entusiasmada, luego piensa y finalmente concluye que “Eso da miedo”, o que tal vez, le pasa porque es domingo y está relajada. Se ríe.
 
“La parte que más me gusta”
Cuando José Campanella convocó a Malena para hacer "El hombre de tu vida", el viento a favor que sopla en su carrera hizo que la nominen al Martín Fierro como revelación. Ahora, y a la distancia recupera aquella experiencia: “En realidad es todo muy parecido lo que hago. Si bien actúo, nunca me vas a ver actuando de una mujer que quedó presa y no puede ver más a sus hijos. Si actúo, es más o menos en mi tono, en personajes parecidos a mí. Y la radio tiene que ver mucho con el stand up, porque es contar cosas y reflexiones. Yo lo que escribo lo uso en distintos formatos: lo uso en la radio, en un guión o sobre el escenario”,  dice.
Radio, televisión, escenarios. Malena no le hace asco a nada, y hay un factor que vuelve posible los demás: “Lo que permite todo es escribir y pensar ideas, y ver si sirven y para qué. Esa es la parte que a mí más me gusta”.
 
Todo es humor
Dos aristas principales se conjugan en Malena. La primera es que Pichot es un apellido ligado al linaje rugbier, por lo que en el imaginario, o fuera de él, Malena se hizo conocida como una cheta de Belgrano. En segundo lugar: desde un principio su mensaje tuvo una fuerte impronta feminista, porque “obvio que”, se considera una de ellas. Pero todo está cruzado por una sola línea: “Todo lo transformo en humor. Lo que me parece súper dramático, como por ejemplo la violencia de género, y las injusticias terribles, desde mujeres quemadas, a lo que sea, son mensajes que yo bajo desde el humor. Me parece que esa es la forma más fácil de llegar y de impactar en la gente para provocar un cambio”, sostiene.
Termina la entrevista y Malena puede volver a su reunión de amigos. Todos felices. Antes de cortar confiesa: “Estamos muy contentos de ir a Neuquén. Solamente por el hecho de entrar en un lugar en el que nunca estuvimos. Fuimos mucho a Córdoba, Rosario, hasta Salta, y llegar a un lugar que nunca fuimos genera una ansiedad mayor”, agradece… y vuelve a reír.

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