El domicilio elegido por los delincuentes está en la calle Chile, en pleno centro de la capital. "Mi papá, que tiene 82 años y estuvo 20 días internado hace poco por problemas del corazón, le dijo que tuvieron un corto hace poco y entonces le abrió la puerta. Nosotros vivimos al lado, tenemos contacto permanentemente con ellos y siempre les dijimos que no le abran a un desconocido", detalló.
"El tipo le dijo a mi papá que el problema del cortocircuito estaba dentro de la casa y que tenía que cambiar la llave térmica. Entonces se ofreció a ir a comprarla e instalarla. Mi papá accedió y fue a un lugar en donde tiene la plata, en la parte de arriba de la casa, para sacar los 400 pesos que sale la llave térmica", relató Alicia.