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Cordoba.- Lo que debió ser una noche de alegría, de baile, de un rato de fiesta entre amigos, terminó en una tragedia: un joven de 24 años murió en una casa de Córdoba tras recibir un balazo mortal en el abdomen. ¿Fue en un intento de asalto? ¿En una pelea? ¿Por quedar en el medio de algún disturbio? Ningún caso, obviamente, lo justificaría, pero al menos podría considerarse un atenuante, una posibilidad en los tiempos que corren. Sin embargo, nada de eso fue así.
En el grupo de amigos que disfrutaba de la previa antes de ir al boliche, uno tenía un revólver con el que estaba jugueteando ante la mirada del resto. Entre tanto manipuleo, se le escapó un tiro que dio en el abdomen de Ángel Ruggia, quien fue trasladado de inmediato por sus mismos amigos a la guardia del Hospital de Urgencias de Córdoba. Ahí ingresó y fue directo a la sala de cirugía donde fue operado, aunque ya no había mucho por hacer: el joven había fallecido.
El hecho se produjo la noche del viernes, alrededor de las 23:30, mientras el grupo de amigos se juntaba en una vivienda del barrio cordobés de Quintas de Argüello con la idea de salir a bailar después.
De acuerdo con lo informado por la policía local, Ángel Ruggia tenía 24 años y era oriundo de la ciudad de Córdoba al igual que el autor del disparo, de quien no se reveló la identidad, aunque sí se indicó que se trata también de un hombre mayor de edad, en este caso de 23 años. Todavía no se sabe por qué el joven tenía el revólver en su poder en ese momento como también se desconoce si estaba habilitado para portar armas.
Fuentes de la investigación revelaron que la muerte del joven se produjo a las 3 de la mañana de ayer y que el hecho, en principio, está calificado como homicidio culposo. El fiscal que interviene en la causa les tomó declaraciones a los testigos y luego de recoger los testimonios, decidió que el autor del disparo permanezca detenido.