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La Policía y la fiscalía ven con preocupación cómo se dispararon las cifras del crimen en la zona de la Confluencia en este primer semestre respecto del mismo periodo del año pasado. La situación es más crítica aún por el contexto de pandemia, y la violencia parece no haber mermado. De todas formas, el dato alentador es que el 90% de los homicidios están esclarecidos, con autores acusados y detenidos.
Así lo reveló en una entrevista en vivo por Instagram a LMN el director de Seguridad Personal de la Policía, el comisario Sergio Llaytuqueo, que tiene bajo su responsabilidad el área de Homicidios.
La denominada zona de la Confluencia que está a cargo de la Primera Circunscripción Judicial comprende el área más habitada de toda la provincia. Va de Añelo hasta Senillosa, pasando por El Chañar, Vista Alegre, Centenario, Neuquén y Plottier.
“En el primer semestre del año pasado tuvimos solo dos homicidios registrados en la Confluencia; este año, en el mismo periodo, ya tenemos 13”, explicó Llaytuqueo.
“La mayoría fueron con arma blanca y de los 11 que están esclarecidos hay autores detenidos con prisión preventiva, a la espera del juicio”, describió el comisario, que es uno de los dos detectives con título que tiene la Policía en sus filas.
En la mayoría de los hechos hubo consumos de alcohol y droga de por medio, y dos de los crímenes fueron provocados por enfrentamientos entre narcos.
Violencia en tiempos de pandemia Una particularidad es que de los 13 homicidios en los que se trabajó, 10 ocurrieron en tiempos de pandemia.
“Durante la pandemia, varios de los integrantes de Homicidios debieron colaborar con las tareas de control porque se había paralizado el trabajo. Pero en el momento más álgido del coronavirus comenzamos a tener crímenes. Pese al aislamiento y las prohibiciones de circulación, la gente en el oeste neuquino se seguía juntando y no solo se juntaba, sino que consumían alcohol, sustancia, y después se desconocían y se mataban”, aclaró Llaytuqueo.
“Dentro de la tipología de los crímenes se manejan ciertos factores. En este caso de la pandemia se da la particularidad que eran en ámbitos cerrados, con consumos de alcohol y sustancia donde se desconocían y sacaban a relucir viejos rencores y se terminaban matando. Así son la gran mayoría de los crímenes de Neuquén”, remarcó el comisario de la Policía neuquina.
Los dos casos que resta esclarecer
En la actualidad, solo dos de los trece crímenes se siguen investigando. Uno es un ajuste de cuentas narco donde todavía no hay detenidos y en el otro hay que determinar si se trató de un suicidio o un femicidio.
El 18 de marzo, un grupo de personas irrumpió en un búnker narco de Valentina Sur. Estaban fuertemente armados e ingresaron al grito de “la plata o la merca”. Sorprendidos, todos los que estaban en la casa se quedaron sin reacción.
Les llevaron un botín de 150 mil pesos y asesinaron a sangre fría y en el suelo a Martín Ariel Novoa, de 47 años. La fiscalía no pudo entrevistar a los testigos directos porque estaban bajo los efectos de la cocaína. Varias horas después pudieron obtener sus relatos del hecho, pero la falta de precisiones no ha permitido dar con los autores, aunque la causa se sigue investigando.
El 19 de marzo, la Fiscalía de Homicidios debió concurrir a Vista Alegre porque encontraron en el interior de una vivienda a una mujer con un tiro en la cabeza.
La escena del crimen presentaba las características típicas de un suicidio, pero la fiscal Eugenia Titanti reconstruyó las horas previas y pudo establecer que la víctima había mantenido una discusión con su pareja, un ex policía expulsado de la fuerza por corrupción.
El sospechoso reconoció haber discutido con la joven y contó que salió de la casa y se fue hasta Centenario, para volver una hora después. Esto pudo ser corroborado por el cruce de antenas de telefonía.
Si bien continúa abierta la investigación, se podría tener mayor certeza de si fue un femicidio o un suicidio inducido si se pudiera realizar una autopsia psicológica, recurso forense sumamente interesante que todavía no termina de desembarcar en la provincia.
“La realidad supera a la ficción”
Con una década trabajando en la resolución de homicidios, Sergio Llaytuqueo detalla que el departamento de Seguridad Personal cuenta con tres equipos de trabajo que toman los casos en la medida que surgen y se trabaja en conjunto con el fiscal que está a cargo de llevar adelante la investigación.
“Hay muy pocas cosas que se parecen en la realidad respecto de lo que se muestran en las series. Una de ellas es que la mayoría de las veces prácticamente no se duerme hasta que no se esclarece, porque desde que arranca la investigación se están realizando distintas diligencias y, una vez que se logra la detención, ahí recién volvemos a la casa”, cuenta el detective.
“El resultado de la investigación no solo incluye la detención sino también la condena, y esto se logra obviamente que en un trabajo conjunto con la fiscalía. La labor de los investigadores se extiende hasta el juicio, donde se debe rendir cuentas de las tareas y pruebas obtenidas”, explicó Llaytuqueo.
Una de las ventajas con las que cuenta hoy Seguridad Personal es que “se ha logrado armar un buen equipo de trabajo con distintos especialistas en diferentes áreas, lo que permite que se pueda avanzar con cierta celeridad”.
En cuanto a los crímenes, el comisario asegura que “en los homicidios la realidad supera a la ficción por la violencia con la que se ha concretado o cómo dejan a la víctima”. “Nosotros tenemos que manejar cierta frialdad profesional. Hay personas que están para llorar a la víctima y nosotros que estamos para investigar el caso y llegar a la verdad”, confió.
Un punto que dejó en claro, y que tiene que ver con el marco legal, es que “en las series de Estados Unidos te muestran a los policías entrevistando a los detenidos y nosotros, prácticamente, más allá de sacarles los datos básicos, no podemos hablar con ellos porque tenemos otras leyes y no les podemos ofrecer ningún tipo de acuerdo porque se puede caer la causa”, concluyó Sergio Llaytuqueo.