Actualmente hay una gran variedad de alimentos "personalizados" para las mascotas, pero también son muy frecuentes las visitas al veterinario por un perro o un gato indigestado a causa de algo que su propio dueño le dio.
Según precisó la especialista en nutrición y veterinaria, Sally Perea, hay algunos "alimentos de humanos" que son seguros para los gatos en pequeñas cantidades, pero muchos otros son definitivamente peligrosos. A su vez, elaboró una lista con los siete alimentos prohibidos en la dieta de un gato.
1- Pescados sin procesar: "El sushi es generalmente seguro para la gente, pero puede causar molestias gastrointestinales en gatos. El pescado crudo posee tiaminasa (una enzima) que podría romper una vitamina B esencial llamada tiamina. La deficiencia de tiamina puede causar problemas neurológicos e incluso conducir a convulsiones".
2- Cebollas: "Los gatos son considerados dos veces más susceptibles que los perros a los componentes tóxicos que se encuentran en la cebolla y que pueden dañar los glóbulos rojos de la sangre, incluso si un gatito sólo consume una pequeña cantidad. No importa si la cebolla esté cocida, cruda o en polvo; los gatos no metabolizan estos compuestos".
3- Huevos crudos: "Los gatos se benefician de las proteínas, pero los huevos crudos pueden exponerlos a la salmonela y otros parásitos que podrían conducir a una inflamación del páncreas, llamada pancreatitis. Siempre será más seguro ofrecer al gato huevos cocidos, pero sólo en ocasiones, y en pequeñas cantidades".
4- Huesos: "Los huesos pueden astillarse y causar que un gato se ahogue, así como bloquear el tracto intestinal, y posiblemente incluso perforar los intestinos. Nunca se le debe dar huesos a un gato. Asimismo, tampoco se les dará todo aquello que sea tan duro como sus dientes, ya que puede causar fracturas dentales".
5- Recortes de grasa: "Alimentar a sus felinos con recortes de grasa podría dar lugar a malestar gastrointestinal e incluso pancreatitis".
6- Bebidas con cafeína: "Algunos gatos pueden verse atraídos por lamer café, té o refresco, pero el exceso de consumo de cafeína puede causar un aumento de la frecuencia cardíaca y la agitación en su gatito".
7- Leche: "En general, el tracto digestivo de un gato se vuelve un tanto intolerante a la lactosa, una vez que el animal llega a la edad adulta, causando diarrea y otros problemas estomacales".