ver más

Sin paladar negro, el Rojo volvió a Primera

Independiente sufrió hasta el último partido de la etapa más negra de su rica historia. La B Nacional ya forma parte del pasado.

Buenos Aires
La rica historia de Independiente, esa que se escribió con triunfos con gusto a hazañas en la primera cancha de cemento de Sudamérica, también contará que tuvo que sufrir más de la cuenta, pero que volvió al lugar del que nunca tendría que haberse ido. Pero después quedan los porqué. Ahora es el momento del festejo, del desahogo. El Rojo está otra vez en Primera, eso es lo importante.
El equipo de Omar De Felippe derrotó 2 a 0 a Huracán en el partido desempate que definió la última plaza que restaba para la primera división del fútbol argentino.
Después del partido con Patronato, en el que el Rojo no logró sumar los tres puntos que lo devolverían a Primera, todas las fichas estaban puestas en Huracán, porque llevaba 13 partidos sin perder y porque era el equipo que más puntos cosechó en la segunda fase de la difícil B Nacional.
Los pronósticos no eran buenos. La situación del club tampoco. Pero De Felippe juntó su tropa y la guardó desde el domingo a la noche, esperando la definición. Postergó también una intervención de su espalda y preparó el partido. Una de las tantas finales que jugó el Rojo en el último tiempo.
La lluvia en La Plata le dio el marco épico que toda final necesita, y los primeros minutos fueron pura tensión, con los dos equipos estructurados en no romper los esquemas previstos.
Y aunque el Ruso Rodríguez nuevamente fue figura para los de Avellaneda, fueron estos los primeros en festejar.
A los 37 de la primera parte, el pibe Matías Pisano rompió los esquemas, dejó parado a Capurro, entró al área y definió al cuerpo de Marcos Díaz. El rebote cayó en los pies de Martín Zapata, que definió cruzado, con un remate poco ortodoxo.
El segundo tiempo fue muy tremendo. El equipo de Kudelka manejó mejor la pelota y llegó permanentemente al área del Rojo.
El Globo estuvo cerca del empate varias veces. Pero la más clara fue un cabezazo de Wanchope Abila que terminó en la red. Pero la jugada estaba inhabilitada por una posición adelantada inexistente. 
De Felippe movió el banco, pero nunca encontró alguien que vuelva a tener el balón. Y fue recién a cuatro del final que Fredes cambió de frente para que Pizzini eluda al arquero y anote el segundo.
Fueron 361 días en la B Nacional. Que sirva de experiencia.

Las lágrimas por el objetivo cumplido

Buenos Aires
“Academia, Academia que apagado se te ve... cada vez falta menos, para volvernos a ver”. El grito de los 12.500 hinchas del Rojo que desafiaron la lluvia y viajaron a La Plata se escuchaba de fondo. En la cancha, una marea Roja de abrazos y lágrimas. No era para menos, el objetivo de volver a Primera se cumplió en medio de una crisis institucional devastadora.
“Pasamos muchas cosas. Más de las que se dicen, más de las que se enteran. Sufrimos muchas cosas en el día a día y valió la pena. Todos los que hablaron tendrán que cerrar la boca y pedir perdón”, sin reparos, así se refirió el arquero Diego Rodríguez -la máxima figura que tuvo Independiente en su paso por la B Nacional- a todo por lo que tuvo que pasar el plantel.
Luego, el Ruso habló a título personal: “Es un desahogo, una gran alegría... muchas cosas juntas. Sufrimos mucho este año y hoy nos toca devolver al club donde tiene que estar, de donde nunca se tendría que haber ido”.
Con lágrimas en los ojos, Cristian Tula aseguró: “Nosotros solo sabemos lo que nos tocó vivir. Ya estábamos muertos, metidos dentro de un cajón... Ayer vivimos algo que nos hizo jurarnos que esta final era para nosotros”, aunque evitó describir a qué situación se refería.
Uno de los más cuestionados en su paso por la B fue Montenegro. El Rolfi reconoció que no se jugó bien, pero que el objetivo era volver a Primera.
“Era la única manera, como veníamos, de la manera que se fue dando el torneo... hubo muchos cambios y lo único que podíamos hacer era devolverle a esta gente la ilusión de volver al club al lugar que se merece, de la manera que fuese”, explicó el ex Huracán.
“Este grupo sacó el orgullo y la hombría que tiene”, finalizó.
La vuelta de Insúa al Rojo hizo ilusionar a muchos y luego fue muy cuestionado: “Yo sabía dónde venía. Cuál era la situación del club. Yo quise venir para ascender y este grupo lo logró”, afirmó.

Te puede interesar