En el balneario Río Grande, ubicado en Olascoaga al fondo, sobresalían dentro del paisaje las coloridas reposeras, las conservadoras, el típico mate y los jóvenes que desplegaban sus mantas y toallas sobre el césped para dedicarse de lleno a tomar sol. Sobre el brazo del río que baña las costas de los clubes, se notaba una mayor presencia de familias, que luego de almorzar intentaban encontrar alguna sombra cerca del río para jugar a las cartas y conversar en ronda, mientras que algunos chicos buscando refrescarse se animaban a darse un chapuzón en el agua.
26° fue la temperatura máxima que se registró en el Alto Valle. Seguirán los días templados.
El Paseo de la Costa se ha convertido sin duda alguna en uno de los sitios favoritos y cada vez más elegido por los habitantes de la ciudad y por quienes viven en los alrededores. Una gran cantidad de bicicletas de adolescentes y de quienes eligieron la tarde para hacer deporte se mezcló con aquellas con rueditas pertenecientes a los más pequeños. Patinetas, skates, rollers y monopatines también se hicieron presentes en la calurosa tarde del domingo.
Aprovechando la sombra generada por las letras gigantes que conforman la palabra Neuquén (a metros del Limay) y protegiéndose de los rayos del sol, una familia tomaba mate mientras jugaba con sus niños. Luego de que el marido les cocinara un cordero al horno a su esposa e hijos, con la familia habían decidido ir a pasar la tarde al río para despejarse y para que los chicos se movieran un poco y jugaran al aire libre. No muy lejos de ahí, mamá e hija celebraban con un picnic el Día de la Madre, con mate y galletitas debajo de un árbol, acariciando y cuidando la panza del nieto o nieta a punto de nacer.