"Soy papá hecho mujer"

La hija de Ricardo Fort habló de todo y confesó que muchos amigos de su padre "desaparecieron" y que pocos preguntan por ella y su hermano.
soy papa hecho mujer

Marta, la hija de Ricardo Fort, brindó una entrevista a la revista Gente y habló de su papá, de su hermano Felipe y de su familia. También se refirió a la subrogación de vientre, el método que eligió el chocolatero para tener hijos.

Bajo la atenta mirada de Gustavo Martínez, su tutor legal, Martita, quien dentro de poco cumplirá 15 años, avisó que quiere la “fiesta del año”. “Es un año más. Pero tener una fiesta es divertido. Explosiva. Nada común. Quiero que sea la fiesta del año. Mis amigas me dicen que va a ser ¡guau!”, dijo la adolescente, que el lunes tendrá su aniversario esperado.

Luego, consultada sobre su presencia en la marcha de “Ni Una Menos”, dijo: “Sí, yo defiendo que se respete a las mujeres. ¿Sabés que esa fue la primera vez que subí a un subte? Fui con ochenta compañeros”, contó.

Buena opción

Al preguntarle si sabe que nació de la subrogación de vientre, respondió: “Sí. No es algo sobrenatural, está bien. Leí varias veces que lo comparaban con la prostitución, porque cosifica a la mujer, porque se le paga, pero para mí nada que ver. Encima dicen que es egoísta, porque podés adoptar. Entonces egoísta también es tener hijos entre un hombre y una mujer. Para mí es una buena opción cuando hay una pareja homosexual, como en el caso de papá, o si la madre no puede tenerlos. Además, adoptar no es tan fácil”. Marta dejó en claro que nunca quiso saber de quién eran los óvulos o quién los llevó en el vientre. “Legalmente no son mi mamá, no me importan”. Sobre cómo se lleva con Felipe, su mellizo, expresó: “A veces nos odiamos No soy muy amorosa”.

Seis años extrañando

A Marta no le gusta mucho cuando la indagan sobre su papá: “Me pone incómoda hablar de él. Hace 6 años que no está, y obvio que lo extraño. Me dicen que soy Ricardo en versión mujer. Quizás porque no me dejo pisar por nadie, como me decía papá. Y porque era la única que lo hacía callar”. Cuando le preguntaron si se daba cuenta de la gente que se acercaba a su padre por interés, dijo: “Sí, pero no quiero dar nombres”.