Estos valiosos mapas manuscritos de Nueva York, de la rada de Boston, de la bahía de Chesapeake y del puerto de Portsmouth fueron encontrados en un granero propiedad de los descendientes del conde de Rochambeau, jefe del cuerpo expedicionario francés.
"Estos fueron los mapas que permitieron a Rochambeau convencer a George Washington (...) de que renunciara a dar el asalto contra Nueva York y se dirigiera a Virginia, donde la flota francesa daba una ventaja estratégica a los independentistas", aseguró Aymeric Rouillac, encargado de la subasta. Aunque existen copias "mejor conservadas" de los mapas del Estado Mayor en archivos y museos, para el subastador estos fueron en los que se basaron Rochambeau y Washington para desarrollar su estrategia. "Estos mapas huelen a pólvora", comentó entusiasmado.