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"Se cayó la luz", describe Bautista, de 5 años, que tiene marcas en la cara, las piernas y los brazos. Sus heridas fueron superficiales, pero -todavía asustado- recuerda y repite lo que pasó este sábado en González Catán (La Matanza). "Bauti" y su papá, Lisandro Aranda Teves (47), regresaban del club "Los Pibes del 30" después de pasar la tarde.
Lisandro era entrenador de un equipo infantil y sus hijos, de 5 y 12 años, también jugaban al fútbol ahí. Alrededor de las 17.30 decidieron regresar en bicicleta y, en la esquina de Jorge Newbery y Tomás Antonio Valle, a unas 11 cuadras de su casa, los embistió un Fiat Spazio blanco, que era conducido por un chico de 14 años. El recuerdo del nene es claro: el conductor perdió el control del auto, embistió a Lisandro y a su hijo y "volaron", después chocó contra un poste de luz y se incrustó contra un paredón. Por el impacto, y según pudieron reconstruir sus familiares, el hombre "voló 40 metros". Murió delante de su hijo, que sufrió heridas superficiales y raspones en el rostro y en el cuerpo.
"En las cámaras se ve clarísimo que él va despacito, bien. Por la mano que tiene que ir y de pronto aparece el auto y los levanta. Los vecinos nos dicen que volaron como 40 metros. Mi hermano cayó sobre el asfalto y mi sobrino en la vereda, en el pasto. Creemos que por eso se salvó, porque podría estar muerto también", cuenta Micaela Ponce (25), la hermana de Lisandro. iba un chico de 14 años que, según declaró, le había robado el auto a sus padres.
"Él salía a manejar con mi marido, nunca pasó nada, te lo juro. Salimos y mi hijo me pidió quedarse porque tenía sueño, entonces lo dejé. Cuando llegamos a San Justo nos llamaron y volvimos volando. Nos dijo que salió a dar una vuelta y, cuando lo iba a guardar, quiso dar otra más, fue hasta el jardín. Ahí pasó todo. Mi marido y yo somos maestros, siempre fuimos buenas personas, una vez agarró el auto", intentó explicar Laura, la mamá del adolescente que ahora está bajo la tutela del Estado en un instituto de menores hasta que la Justicia resuelva su situación.
Fue ante los canales de televisión, en el lugar del siniestro, donde familiares de la víctima se cruzaron con la madre y los abuelos del chico que conducía el vehículo. "Él agarró el auto porque hizo una locura, agarró el auto, la llave y salió", agrego angustiada su mamá. Por su edad, el chico es inimputable y podría ser restituido a sus padres en las próximas horas.