Vanesa Rivera es docente y mamá de un nene en tratamiento oncológico. Denunció que su hijo tenía muchas ilusiones de inscribirse en la EPET 1 de Cutral Co y hasta le habían indicado que tenía prioridad para un banco, pero después se desdijeron. Dolida, terminó anotándolo en otra técnica. Criticó la actitud de sus colegas y les reprochó: “No fueron humanos”.
Al chico le detectaron leucemia a los 3 años, por eso es paciente oncológico. Por su estado de salud, tanto en nivel inicial como en primaria lo inscribieron con prioridad 1, la que tienen los menores judicializados o con discapacidad.
Vanesa relató que fue hace unas semanas a la EPET 1 y habló con la regente del turno tarde. “Dijo que mi nene tenía prioridad 1 para primer año, yo le comenté que no tenía un certificado de discapacidad sino el de la oncóloga, y contestó que no había problema, que hasta podía elegir el turno”, detalló.
El lunes 23, cuando fue a anotarlo, otra docente le señaló que se habían equivocado y que no le iban a dar prioridad. Molesta, la mamá volvió a la tarde a hablar con la regente que había asumido el compromiso. “Me salió con un no rotundo porque cumplían órdenes de la supervisora y no quiso escuchar razones ni darme una oportunidad”, contó.
La mujer los denunció en el Consejo de Educación y ayer el colegio emitió un comunicado para aclarar que todavía quedan vacantes. Pero ahora es Vanesa la que no quiere anotarlo. Explicó: “Se manejaron de manera tan desprolija que no sé si se van a hacer cargo si a él le pasa algo”. Comentó que inscribió a su hijo en lista de espera en la EPET 10 y añadió: “Su deseo es ir a la 1 porque quiere ser arquitecto, pero lo convencí de cursar los primeros años. Hice público el caso porque no fueron humanos con nosotros y no puedo creer que haya colegas que no tengan cierto tipo de apertura”.