La participación comunitaria es indispensable en distintos momentos. Lo puede ser cuando trabajamos en la prevención del coronavirus. También cuando queremos hacer respetar los derechos de cada ciudadano como, por ejemplo, las clases presenciales. Y además cuando reclamamos, por ejemplo, que se respeten los acuerdos de precios cuidados, máximos o programas como los cortes populares de carne en el país.
Al respecto de este último punto durante este fin de semana largo de Carnaval, donde hemos visto una larga caravana de autos hacia la cordillera y otra hacia la playa, se puso en marcha un programa voluntario de control de precios en las grandes superficies.
En nuestra ciudad el movimiento Evita y la organización Barrios de Pie fueron de la partida y relevaron las góndolas de distintos supermercados de la ciudad. Allí verificaron la faltante de stock de varios productos que poseen acuerdos de precios -en la semana te contamos la merma en la oferta de arroz y que nadie sabe por qué sucede-; el ordenamiento de los productos que dejan “perdidas” las ofertas de programas como Precios Cuidados; y la ausencia de los promocionados cortes populares de carne, efecto de la barrera sanitaria y la poca conveniencia para los comerciantes.
La iniciativa que tuvo buena recepción entre los consumidores y las grandes superficies permitió realizar un relevamiento, que dará paso a los organismos de contralor a actuar en consecuencia.
En medio de la incertidumbre de un 2021 que comienza a rodar, con una pandemia que no se detiene y el Gobierno nacional en busca de consensos con los diversos referentes de la economía, todos somos controladores para cuidar nuestros bolsillos.