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"Me insultaron, disparé unos tiros al aire y una bala le dio de rebote", dijo el hombre de 93 años que mató el fin de semana a su nieta de 33 años e hirió a bastonazos a su hija. El abuelo quedó ayer acusado formalmente del homicidio agravado por el vínculo y en prisión preventiva.
Será alojado en un calabozo para los adultos mayores de la cárcel de Piñero. El juez que definió su situación procesal descartó declararlo inimputable, ya que el hombre hizo una sólida y lúcida declaración a pesar de su edad. Argumentó que disparó al aire sin intención de matar, aunque nunca expresó su arrepentimiento sobre el fatal y desgraciado episodio. No obstante se le realizarán exámenes psicológicos y psiquiátricos.
Encorvado, cabello blanco, casi arrastrando los pies calzados con pantuflas y sostenido de un brazo por un policía, llegó ayer a los Tribunales provinciales el acusado.
El funcionario relató que sobre las 16.40 del sábado en la vivienda de Ráfaga 267 del barrio El Molino de Roldán se desencadenó una discusión entre Enrique y su hija, Alicia, de 65 años, que recién llegaba con su hija Analía Villanueva —una abogada de 33 años que trabajaba en el juzgado de Familia Nº 3— de dar un paseo en La Florida.
Al parecer el hombre reprochó algo referido a la comida que le dio una empleada contratada para cuidarlo a él y a su mujer, de 90 años y con principio de Alzheimer. Alicia, una maestra jubilada viuda desde hace varios años, había decidido llevarlos a vivir con ella para tenerlos más cerca y para recomponer una relación que tuvo sus altibajos.
Lo cierto es que en medio de la discusión salieron a la luz algunos rencores y Enrique decidió agredir a Alicia con un bastón de madera. La mujer sufrió heridas superficiales en la cabeza, pero le brotó mucha sangre.
Analía se asustó al ver manchada de rojo a su madre e insultó a su abuelo. Según la hipótesis fiscal, en ese momento Enrique tomó un revólver marca Colt negro calibre 32 largo —que nadie estaba al tanto que guardaba pero que tenía a mano—, y efectuó al menos cuatro disparos. Uno de los proyectiles le ingresó por la nuca a su nieta y quedó alojado en la frente. La joven falleció el domingo.
Para el fiscal esa conducta se encuadra en el delito de homicidio calificado por el vínculo, en concurso real con la portación ilegitima de arma de fuego de uso civil, lo cual contempla prisión perpetua.
"Usted me acusa de algo que fue un error", interrumpió cuando le preguntaron si comprendía la imputación. El fiscal enumeró la evidencias: acta policial, de detención, autopsia, informe médicos y e testigos. Uno de ellos escuchó a la madre de la víctima gritar: "La mataste hijo de puta, la mataste". Y una entrevista donde Alicia brinda detalles del cruel ataque.
"Le cuento una historia. Mi hija hizo un autorrobo en mi casa (Callao al 3300, donde vivía con su mujer). Me llevó a Roldán, me dejó un mes allá y después vino y me dijo «vos sabés que te robaron, limpiaron la casa». Se llevaron 60.000 pesos que había en un bolso en un galpón, 13 billetes de 100 dólares. La única que sabía dónde estaba guardado eso era ella. Ella me robó. No avisó ni a la policía", relató.
Sin muecas de dolor, justificó que "los disparos los tiré al aire. Se vinieron a Rosario a las 7.30 u 8. Estuvimos solos con mi mujer, que está imposibilitada, todo el día".
Dijo que Alicia y Analía llegaron "enojadas" porque tuvieron un incidente vial. "Me empezaron a insultar y a pelearme. Estoy medicado por una afección cardíaca y de la próstata, viene con esa soberbia y me grita". En ese momento evitó hablar del desenlace, dejó un vacío y retomó con el supuesto robo a su casa.
"Yo no soy un tonto, no veo bien pero pienso y razono. Esa Analía que trabajaba acá y era abogada, ella preparó todo. Y yo no salí a dispararle a nadie, la bala le pegó de rebote, está comprobado porque está toda deformada. No son un ángel, mi hija no es un ángel, lamento decirlo porque es mi hija”, declaró.
El fiscal pidió la prisión preventiva por entender que están cubiertos los requisitos.