Ante las complicaciones que sufrió el cuadro crítico que presenta Chamorro, ayer al mediodía llegaron los padres y el abogado, quienes se reunieron con los médicos a cargo de Terapia Intensiva. El panorama que escucharon no fue alentador. Es que después de que una faca le atravesara el corazón, tuvo que ser intervenido y en vez de evolucionar, su estado se fue agravando. "Está dormido y con asistencia respiratoria mecánica", aseguraron desde el hospital.
El clima en el que trabaja todo el personal es bastante complicado. El director del establecimiento, Adrián Lammel, aseguró que hay "casi un ejército de policías" para custodiar al joven que fue apuñalado en la U9.
"En un momento (Chamorro) se descompensó y el personal policial apuntó con las armas a otros médicos que quisieron ingresar a la sala para reanimarlo", explicó.