Solían reunirse una vez a la semana para hacer mantas para las personas sin techo de la localidad, pero cuando supieron de la iniciativa para tejer mantas con destino a Siria decidieron unirse, explica Coral Benítez, un ama de casa de 59 años que coordina el grupo.
"Nosotros no miramos ni color, ni raza, ni religión, ni nada. Si nosotros somos católicos, ellos son musulmanes, nos da igual. Nosotros tejemos para personas que están pasando frío y necesidades, como es de público conocimiento", afirma una la señora Benítez.
Desde que se creó a principios de septiembre, unas 4000 personas se han unido a un grupo de Facebook llamado "La manta de la vida", de personas interesadas en tejer mantas para Siria y colaborar con emergencia humanitaria que vive ese pueblo y que despertó conciencia a partir del niño ahogado en costas de Grecia.
Han tejido alrededor de 1450 mantas hasta el domingo, fecha límite para enviarlas a la AAPS, dice Marta Blanco, una de las fundadoras del grupo.