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Un modelo exportado desde la U11

Neuquén > Sin dudas, Alexis Otarola Viveros se inspiró en Luis Aboy para planear su fuga. Al igual que el asesino de las hermanas Buamscha, el joven chileno diseñó un mueble, se ocultó en su interior y logró escapar de la cárcel.
Las similitudes de los casos son abundantes: los investigadores chilenos creen que Otarola recibió ayuda de guardiacárceles del centro de cumplimiento penitenciario Colina II; lo mismo sucedió con Luis Aboy. Los dos burlaron tres controles de seguridad en las cárceles para concretar la fuga. El más evidente: utilizaron un mueble fabricado en el penal, que sirvió de “caballo de Troya” para quedar en libertad.
La fuga de Luis Aboy se concretó el miércoles 18 de septiembre de 2013. El asesino, que ya había protagonizado otra fuga, se metió en el interior de un exhibidor de tortas que fabricaron en el taller de carpintería de la U11.
El mueble había sido vendido por otro preso y se coordinó su traslado en un flete a un barrio del oeste de la ciudad. Aboy estaba dentro del mueble. Es que tenía un doble fondo y unos pequeños orificios para respirar.  
La fuga fue sin dudas la más espectacular de la historia de la provincia. E inspiró al joven chileno, que a modo de homenaje ridiculizó la seguridad del penal de Santiago de Chile.

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