Un respiro en medio del maratón

La buena aceptación de la quita de la deuda es resaltada en los medios helénicos pero tiene poco impacto en la población, que ve día a día cómo empeora su situación. Postales de un drama que asola a un país, en su quinto año de recesión.

La crisis en Grecia se siente por todas partes: los negocios cierran, cada día miles de personas pierden su trabajo y la economía se contrae de forma dramática. Ahora, los griegos apenas tienen esperanzas de mejora tras la exitosa quita de deuda estatal.

El estrés por la renegociación terminó, pero los griegos tienen poco que celebrar: la crisis es demasiado profunda y el miedo demasiado fuerte. "La quita es un respiro en medio de una larga carrera de maratón, pues si la economía no se reactiva, nunca podremos devolver el resto del dinero" que debe el país, afirma Angelos Zachariou, un panadero del barrio ateniense de Vyron, según consigna la agencia alemana dpa. Su clientela compra cada vez menos en su negocio. Por las noches, regala el pan no vendido a desempleados de la región.

En el centro de la capital pueden verse por todas partes las consecuencias del derrumbe económico: uno de cada tres negocios está cerrado y también restaurantes de renombre, como el Cellier, donde se solían reunir por las noches muchos atenienses.

La economía griega está ya en su quinto año de recesión. La autoridad de estadística nacional anunció el viernes las cifras definitivas del cuarto trimestre de 2011, aun peores que las anteriores estimaciones: la economía decreció un 7,5 por ciento frente al mismo periodo del año anterior y el desempleo sigue al alza, registrando un nuevo récord en diciembre, con el 21 por ciento.

 

Drama cotidiano

La situación más dramática la viven los jóvenes griegos. La mitad de los menores de 25 años no tiene trabajo y sus padres viven en medio de una gran preocupación. Es el caso de un oficial retirado del Ejército. "No entiendo nada de esta quita de deuda, del canje de deuda obligado y de los seguros por impago. Sólo sé que mis hijos no tienen trabajo".

Él tiene una jubilación de 1.600 euros mensuales y con ese dinero tiene que mantener a sus dos hijos desempleados. "Temo perderlos. Tienen una buena formación y encontraron trabajo en Australia", explicó. Miles de jóvenes solicitaron ya empleo en el extranjero, algo en lo que les están ayudando sus compatriotas que viven en otros países.

La prensa griega celebró la quita de deuda como un éxito, y las reacciones reflejaban el alivio. También había espacio para el humor negro: "Un bello corte de pelo. Les queda bien", titulaba el diario amarillista ateniense Ethnos.

El diario Ta Nea comentaba, por su parte, que la quita acordada no era motivo de alegría, sino sólo una ventana de optimismo.