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Una época atípica que permite recuperar la comida casera en familia

El nutricionista Samuel García ofreció consejos para recuperar los hábitos saludables que construyen vínculos más estrechos con las personas cercanas.

La imposibilidad de salir del hogar durante el aislamiento social preventivo y obligatorio que fue dictado a nivel nacional modificó las rutinas de todas las familias. En un contexto atípico y ante una pandemia mundial, la mayoría de las personas fue forzada a adoptar hábitos más sedentarios y un incremento en los niveles de ansiedad que pueden complotar en contra de la alimentación saludable.

El nutricionista Samuel García, referente en Nutrición y en la coordinación de Punto Saludable del Ministerio de Salud de la provincia, explicó que este momento tan distinto es también una oportunidad para fortalecer los lazos con los miembros de la familia, y el tiempo de las comidas compartidas juega un rol fundamental en ese contexto.

“Sin duda, este 2020 será un año de las más atípico que se recuerden, la cuarentena nos lleva a la intimidad del hogar. Esto no significa no poder compartir de una rica comida casera, hablar, reír, mirarnos a la cara, física o virtualmente”, señaló el especialista en referencia a la posibilidad de compartir una torta de cumpleaños o una cena cotidiana a través de las videollamadas.

García advirtió la aparición de nuevas costumbres como producto del encierro. “Muchos se están animando a cocinar, la disponibilidad de tiempo y las ganas de ocuparlo son los factores principales”, señaló.

El acto de cocinar es parte de la identidad cultural, la comida casera contribuye a la alimentación saludable y sirve como espacio de encuentro

El acto de cocinar es parte de la identidad cultural, la comida casera contribuye a la alimentación saludable y sirve como espacio de encuentro

Sin embargo, mencionó que el sedentarismo está presente en gran parte de los hogares, por lo que es necesario alimentarse de manera saludable y sumar actividad física. Esto, además de evitar los cambios en la composición corporal, permite fortalecer el sistema inmune para reducir el riesgo de afecciones.

En ese marco, el profesional aconsejó reencontrarse con la cocina, aprender nuevas recetas y utilizar la preparación de alimentos como un homenaje a las personas con las que se comparte el período de cuarentena.

“Tenemos la oportunidad de sorprender a toda la familia. El acto de cocinar es parte de la identidad cultural, la comida casera contribuye a la alimentación saludable y sirve como espacio de encuentro. De esta forma se consumen alimentos más sanos y menos procesados que además mantienen y transmiten valores culturales, involucrando a los más chicos generando hábitos saludables que perdurarán hacia la edad adulta”, declaró.

Así, el especialista se refirió al concepto de “comensalidad”, al que definió como la práctica de compartir la comida y comer en grupos sociales como la familia. “Allí se establecen, refuerzan y reeditan en cada comida las relaciones que sostienen a la familia y a la sociedad”, sostuvo.

“Un plato excelente y en familia, dejará siempre un recuerdo perdurable de satisfacción y agrado, permaneciendo en nosotros a través del tiempo el deseo de volver a comerlo”, dijo García e hizo hincapié en la importancia de recuperar el hábito tradicional de la comida casera, que parece olvidarse en épocas de mayor actividad, cuando parece que el tiempo no alcanza para desarrollar este tipo de actividades domésticas.

“La comensalidad constituye un espacio en el cual los padres transmiten a los hijo/as sus hábitos alimentarios, es fundamental que, a pesar del intenso ritmo de vida actual, las personas tomen conciencia de la importancia de hacerse un tiempo para compartir la mesa. Es el espacio simbólico en el que los integrantes de una familia comparten tiempo, escucha, valores y sentimientos. En este contexto la comida cumple inicialmente una función social y secundariamente una función biológica nutricional”, explicó el nutricionista.

Que la distancia nos nos desanime, usemos las nuevas tecnologías a nuestro favor, exploremos las distintas formas de compartir una mesa con nuestros seres queridos

A su vez, detalló que la cultura moderna suele relegar la comensalidad a un último lugar por la falta de tiempo disponible. “Hoy en día comer en familia alrededor de la misma mesa, empieza a ser un ideal antes que una realidad. Lejos de ser un acto colectivo, se convierte cada vez más en un acto individual, pasando de la comensalidad al picoteo solitario”, aclaró.

En épocas de encierro, el experto aclaró que se presenta una oportunidad única para recuperar la comensalidad en lugar de las comidas de forma individual. Para él, la cuarentena implica la falta de excusas. Es época de volver a comer en familia, lo que se traduce en beneficios para la salud física y emocional de toda la familia. “Que la distancia nos nos desanime, usemos las nuevas tecnologías a nuestro favor, exploremos las distintas formas de compartir una mesa con nuestros seres queridos”, alentó.

Así, aconsejó utilizar este contexto único para transmitir a los más pequeños una serie de hábitos alimenticios saludables, así como revalorizar el tiempo de la comida como un punto de encuentro, intercambio y fortalecimiento de los lazos familiares. Consideró que, a fuerza de repetición, el hecho de compartir la comida casera podrá volverse un hábito más en la rutina, incluso después de la cuarentena.

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