{# #} {# #}
La protagonista de la historia es María del Luján, y según publicaron medios nacionales, la mujer, desde el comienzo de la pandemia, no pudo volver a dictar clases presenciales. Sin embargo, no resignó su pasión por enseñar, y fue así que decidió sacar un pizarrón a la vereda de su casa, e invitó a los niños de su barrio para que asistan al improvisado “salón” al aire libre, con lo cual se evitarían por completo los contagios de COVID.
Con todos los cuidados necesarios, la educadora contó que su motivación parte “de las ganas de dar clases, el extrañar la escuela y el contacto con los chicos. Eso se extraña, no se olvida”, expresó la mujer a Telenoche Rosario.
“Para mí no es nada raro, siempre trato de ayudar a los chicos. Ellos antes venían a casa a tomar clases particulares. Incluso sus papás y mamás venían a clase cuando iban a la escuela”, reveló.
Ese mismo medio señaló que los niños que asisten a las clases de María están en segundo, tercer y cuarto grado. “Fui preguntando de que grados eran los chicos del barrio y viendo cuales eran las mayores dificultades”, señaló la educadora.
En este sentido, una mamá del barrio dijo que “no es la primera vez” que María del Luján tiene estos gestos con el resto de los vecinos: “Siempre tuvo iniciativa para estas cosas. Ella nos preguntó en el grupo de Whatsapp y todos le dijimos que sí, porque sabemos del apoyo que necesitan”.
Por último, los pequeños también se mostraron felices por la iniciativa ya que según expresaron, prefieren las clases presenciales antes que las virtuales.