Una joven de 28 años acompañó a su esposo a robar una camioneta, cuando algo salió fuera de lo planeado: dentro del vehículo había dos niños. El hombre intentó escapar igual, pero finalmente él y su pareja fueron detenidos. La Justicia acusó a ambos por el hecho y elevó la causa a juicio contra la mujer.
El martes se realizó una audiencia en la que el juez Martín Marcovesky avaló el pedido de la fiscalía y elevó la causa a juicio contra la mujer, acusada como partícipe no necesaria.
El gran ausente de la jornada fue su marido –acusado de robo agravado por ser dejado en la vía pública– ya que, tal como lo manifestó ella, estaba cuidando a uno de sus hijos que estaba enfermo.
El hecho ocurrió el 31 de julio, alrededor de las 11, en calles Copahue y Tronador del barrio Confluencia. Allí se encontraban los acusados, esperando el momento oportuno.
7 meses Es la edad del hijo menor de la víctima del robo. El bebé se encontraba junto con su hermano en el asiento trasero del vehículo, que finalmente fue abandonado a unas seis cuadras del lugar del robo, en Cerro Catedral y Lago Argentino.
Ella se encargó de conducir el Toyota Corolla en el que circulaban a pocos metros del objetivo: una camioneta Mercedes Benz. Mientras la joven hacía de campana, su pareja esperó a que la dueña del vehículo, que dejó las llaves puestas, ingresara a un local.
Una vez allí, el hombre se metió dentro de la camioneta, pero los gritos desesperados de la mujer lo sobresaltaron. Al voltearse hacia el asiento trasero, observó para su sorpresa a dos pequeños niños.
A pesar del desesperado pedido de la mujer, el hombre cerró la puerta y aceleró la camioneta. La víctima se aferró a una de las puertas y soportó ser arrastrada unos pocos metros, hasta que finalmente cayó al suelo con el cuerpo cubierto de raspones.
El acusado se dio a la fuga hasta que abandonó el vehículo en calles Cerro Catredal y Lago Argentino. La pareja de ladrones fue detenida en las inmediaciones del lugar.
Cabe recordar que en ese momento la pesadilla vivida por la madre de los nenes, una repartidora, se viralizó a través de Whatsapp como un intento de secuestro, hasta que luego se logró aclarar que se trató de un robo que llegó a la Justicia.
Repercusión
Los vecinos se reunieron
La desesperante situación vivida por la mujer se viralizó a través de audios de Whatsapp, bajo la alerta de un intento de secuestro, y los vecinos de barrio Confluencia no tardaron en reunirse, preocupados por la situación. Horas después del hecho, un grupo de 30 personas se congregó en las puertas de la Comisaría 19ª y reclamó explicaciones sobre lo ocurrido.
Una vez allí, tras los planteos a las autoridades policiales para obtener una solución, el confuso episodio logró esclarecerse.
En ese momento se supo que se trataba de una repartidora que había descendido en un comercio y dejado su vehículo en marcha, instancia que fue aprovechada por un delincuente para apoderarse del rodado y huir. Fue ahí que la mujer salió desesperada gritando y comenzó a hacerle señas a un colectivo del ramal 18 que pasaba por el lugar. El chofer de la unidad, sin dudarlo, decidió obstruirle el paso a la camioneta en la que huía el delincuente, atrapado a las pocas cuadras.