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Según la denuncia que realizó la víctima tanto en Comisaría 18 como en sus redes sociales, todo inició cuando ella salía de su lugar de trabajo, el SAF 1 del barrio Z1, entre las 21 y las 22 del domingo pasado. "Cuando me dirigía hacia mi casa, en la calle Néstor Barros y 1° de Enero a la salida del barrio, observo que venía hacia mí un grupo de tres mujeres, dos en bicicleta y una caminando, las cuales me cortan el paso y no me dejan seguir caminando", relató Micaela a los efectivos que la asistieron en la unidad policial.
La víctima pudo identificar a las tres mujeres, y es que indicó que se trata de una mujer referente del barrio y sus hijas -una de ellas supuestamente adolescente-, a quienes ya conocía por compartir distintas actividades.
En el contexto de la agresión, Micaela detalló que la mujer "incentivó" a su hija mayor, quien sería boxeadora, "para que me pegue, diciendo cosas de mi familia y también diciendo que yo le tenía que pagar por tener trabajo en el SAF del Z1, por lo que ella comienza a pegarme golpes de puño y no tengo otra opción que defenderme, golpeándola también".
Lamentablemente, el intento de la joven por defenderse no tuvo el efecto deseado y, según continuó relatando, pronto cayó al suelo, donde le continuaron pegando "patadas en el cuerpo" y "con un palo tipo bate de baseball".
Como si fuera poco, la denunciante indicó que su indefensión también fue aprovechada por las mujeres para robarle una mochila en la que llevaba mercadería que le había sido entregada en su lugar de trabajo, además de una campera en la que llevaba su salario semanal, su celular y documentos.
"Me insultaron, me amenazaron de muerte. (Me dijeron) que donde me encuentren, me iban agarrar", detalló en un descargo público, y sobre esa línea, agregó: "Los del MTD están enojados porque yo no quiero trabajar con ellos y hace un tiempo atrás realicé mi descargo en redes sociales contando mi descontento. Yo antes estaba en el MTD, pero me dejaron sin casa, me dejaron en la calle con mis dos hijos. Tengo una hija con discapacidad y a ellos no les importó".
La mujer incluso llegó a algunos medios con su denuncia, ya que no sabe cómo proceder ante el riesgo que se encuentra permaneciendo en el barrio, que también es su hogar y donde trabaja.
"Yo tengo mucho miedo, temo por mi vida y la de mi familia . Mi hija va al jardín enfrente del salón rojo del MTD y me da mucho miedo. Todo lo que me pasó y me pase, hago responsable al MTD. La justicia debe tomar cartas en el asunto, no es la primera vez que hacen violencia y después marchan por 'Ni Una Menos'. A mí me pegaron entre tres mujeres de Mujeres organizadas por los Derechos MTD. Esto se tiene que terminar de una vez por todas, que por hablar y decir la verdad, no nos callen a golpes".