RICARDO GALASSO
galassor@lmneuquen.com.ar
NEUQUÉN
“La gente de Neuquén se va a encontrar con el mismo boxeador explosivo que ganó el título argentino. Los espero a todos porque vamos a hacer vibrar de nuevo ese estadio”. Así arengó a su gente el flamante campeón argentino superligrero, Mauro Godoy, que ahora también quiere el cinturón sudamericano de la categoría vacante, cetro que buscará hoy ante el santafesino Damián “el Chino” Yapur en un combate a doce asaltos que se realizará en el Parque Central (la velada se iniciará a las 21:30).
Precisamente en este escenario, el centenariense venció el 7 de enero al cordobés Xavier Luques Castillo para recuperar el cetro que perdió ante el mismo rival un año y medio antes, aunque no hizo falta esperar la definición de la pelea, que se dio en el noveno asalto (nocaut técnico) ya que el cordobés no dio el peso en la previa y allí perdió la corona.
A esa actitud de refirió ayer el Rayo, que pesó 63,500 en la balanza contra los 65,100 de su rival. “Hoy tengo el plus de ser el campeón argentino y ahora voy por Sudamérica para crecer, porque si uno apunta a cosas grandes, tiene que buscar las peleas y ganarlas de la mejor manera”, señaló.
“La gente se va a encontrar con un boxeador muy decidido, muy explosivo, que va a salir a buscar la pelea desde el primer round”. Mauro Godoy El Rayo está bien entrenado, confíado en dar otro gran salto.
Con un mejor récord que su rival (27, 14 KO 1 derrota), aseguró: “Voy a salir a buscar el nocaut como busqué el titulo argentino y eso me llena de confianza”.
Yapur venció en diciembre, en su propia casa, al barilochense César Inalef, aunque su récord no intimida: 12 triunfos (ninguno por la vía rápida), 5 derrotas (1 KO) y tres empates. “He peleado con boxeadores que pegan duro, que pegan medio, pero nunca con boxeadores que no tengan nocaut”, afirmó.
Lejos de tranquilizarlo, apuntó: “Me preocupa porque por ahí el rival no pega y te terminás comiendo una mano sin pensarlo. Aldo Ríos -recordó- no noqueaba y muchos se subieron confiados y terminaron recibiendo una paliza impresionante. Eso me hace estar más despierto”, comentó. “Voy a salir a buscar el nocaut desde el primer round como busqué el título argentino. Estoy bien preparado, con muchas ganas y energía para lograrlo”, se ilusionó.
“Mis declaraciones no asustan. Mi récord dice que no tengo nocaut, pero cuando pego se siente mi mamo”. Damián Yapur El Chino no promete, mostrará lo suyo arriba del ring.
CIFRAS
14 nocauts del Rayo Godoy en 27 combates.
El centenariense ganó siete de los últimos ocho combates por la vía rápida. El último, el 7 de enero, también en el Parque Central ante el cordobés Xavier Luques Castillo, al lograr el título argentino superligero.
2 serán las peleas de semifondo de la velada.
En superwelter 6 rounds, Ricardo “el Duro” Obredor (C. Saltos) vs. Ramón Cano (Villegas Bs. As.), y en categoría superwelter 4 rounds Omar Vargas (Nqn.) vs. David Pereyra (Cipolletti).
$ 170 es el valor de la entrada más accesible.
El valor corresponde a la tribuna sin ubicación; las plateas costarán $250; ring side B $340 y Ring Side A $450. A partir de las 19 podrán adquirirse en el Parque Central.
1 campeón sudamericano tuvo Neuquén.
Es ligero ya retirado Aldo “Galán” Ríos, quien obtuvo el cetro ante el pampeano Roberto Arrieta el 6 de agosto del 2005 en el Ruca Che.
Lemos: “Monzón era un peleador antes de llegar a ser un boxeador”
NEUQUÉN
El rincón de Damián Yapur tiene a un entrenador de lujo, José Lemos, amigo del célebre y trágicamente desaparecido Carlos Monzón. “Nos conocimos cuando él tenía 15 años y yo 13. Iba a un gimnasio en el que el entrenador no sabía nada. ‘¿Por qué no venís a entrenar conmigo?’, le dije y se lo llevé a Amílcar Brusa. El maestro vio en una semana las condiciones que tenía. Va a llegar lejos, me dijo, y así fue”, recordó el prestigioso entrenador del “Tata” Baldomir, entre otros. “Fue padrino de mi hijo Carlos, fuimos muy amigos”, rememoró.
“Monzón subía al ring y trabajaba fuerte. Yo tenía más experiencia porque él era amateur, pero había que aguantarlo. Trabajaba fuerte. Yo era su sparring y una vez me pegó un golpe medio duro que me mareó y yo busqué la revancha. Le metí una mano al hígado y lo hice arrodillar. Desde entonces me respetó”, señaló.
Para Lemos, las condiciones naturales del santafesino lo transformaron en un gran campeón. “Es que Monzón era muy largo de brazos y era muy difícil acortar la defensa para llegarle. Estaba siempre a la contra y trabajaba fuerte. Son cosas que se traen. Además, él era un peleador antes de ser boxeador”.
Por su derecha
“El más parecido fue Baldomir”
“Lo más parecido a Carlos Monzón que vi fue Carlos Baldomir, por la derecha que tenía. La proyectaba muy bien, era peligroso, lo tuve desde los 15 años, hizo toda la carrera amateur y la profesional”.