"No vamos a aceptar que masacre sea el precio de la libertad", añadió el mandatario, quien defendió la urgencia de actuar, ya que cada año mueren 30.000 personas en Estados Unidos en incidentes con armas de fuego, ya sea por suicidio, violencia doméstica, tiroteos callejeros o accidentes.
En este contexto, el sheriff del condado de Harney, estado de Oregon, pidió a los miembros de un grupo armado "poner fin de forma pacífica" a la ocupación de un edificio del gobierno que llevan adelante desde el sábado.
El grupo armado tomó el control de las oficinas del Refugio Nacional de Vida Silvestre Malheur, en Harney, una comunidad rural de 7000 habitantes.
La toma del edificio fue en protesta por la detención de dos productores agropecuarios locales acusados de incendiar intencionalmente tierras federales.